Últimas tendencias de moda y temporada

¿Qué son y para qué sirven las ceramidas?

¿Qué son y para qué sirven las ceramidas? 1

Igual que ocurre con el colágeno o el ácido hialurónico, las ceramidas forman parte de nuestro organismo. Con el paso de los años, su producción disminuye, con diversas consecuencias para nuestra piel y nuestro cabello. Gracias a diversas investigaciones y estudios, las marcas de belleza han conseguido incluirlas en cremas y otros tratamientos, para que así podamos retrasar las arrugas, y mantener la piel hidratada y luminosa. Por eso, es muy probable que alguna hayamos utilizado algún producto que las incluya en su fórmula.

Las ceramidas son lípidos que se encuentran en altas concentraciones dentro de las membranas celulares en las cuatro capas de la epidermis, en la piel, en el cabello y en las uñas. Son particularmente numerosas en la capa epidérmica más próxima a la superficie de la piel. Si nuestra piel fuera una pared, las células serían los ladrillos, y las ceramidas, el cemento que los mantiene unidos. Mantienen la cohesión de las células, formando una capa protectora que rellena la piel y retiene la humedad. Ayudan a conservar la humedad y evitar que la piel se seque (algo más habitual en algunas épocas del año, como el invierno, y también cuando vamos envejeciendo).

Además, las ceramidas trabajan directamente sobre la capa córnea de la epidermis protegiéndola de las agresiones externas, como por ejemplo las infecciones bacterianas. Otra de sus funciones es su capacidad de regular la secreción sebácea, tanto en los folículos dermatológicos como capilares. También, son importantes para tener una piel luminosa y más joven.

El uso de las ceramidas en productos de belleza

La incorporación de sustancias activas hidratantes en formulaciones cosméticas ayuda a prevenir y retardar la pérdida gradual de la humedad de la piel. En el caso de las ceramidas, se utilizan en productos para reparar la piel después del sol y prevenir el fotoenvejecimiento de pieles jóvenes, por su capacidad emoliente. El valor común es emplear las ceramidas al 4-10%.

Por otra parte, se ha descubierto que la utilización de mezclas de ceramidas, colesterol y ácidos grasos libres (en proporción 3:1:1) por vía tópica acelera la reparación de la barrera cutánea en pacientes con dermatitis atópica. Debido a estas razones, se han convertido en un componente imprescindible en cremas hidratantes, mascarillas y otro productos regeneradores de la piel.

Las ceramidas también están presentes en las células del cabello. Cuando éste luce más seco, con mucho frizz, falta de fuerza y brillo, es cuando el nivel de ceramidas baja. Para combatir todo esto también existen en el mercado shampoos y máscaras específicas que devuelven la suavidad y elasticidad a nuestro pelo.  Al igual que sucede con nuestra piel, las ceramidas se comportan como un pegamento, unificando la cutícula y el córtex.

Además del paso del tiempo, hay otros factores como los tratamientos químicos agresivos, los rayos del sol, el cloro… que deterioran las ceramidas capilares. Incluir tratamientos para el cabello con ceramidas ayuda a reparar tanto las escamas capilares (que se forman por la sequedad o maltrato del cabello) como la estructura capilar.