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Los 4 secretos de un maquillaje natural

Los 4 secretos de un maquillaje natural 1

El efecto «buena cara», cuanto más invisible mejor, sube en la tendencia make-up. Es probablemente el maquillaje más difícil de conseguir a pesar de la sencillez de su técnica.

Ya sabemos también que, cuando una tendencia se vuelve irresistible, comienzan a ponerse de moda sus antípodas. Hace meses que estamos viendo la creciente sofisticación de los maquillajes, cada vez más llamativos e inventivos y hasta con todo tipo de brillos, pegatinas y decoraciones.

Lógicamente, su contrario sube como la espuma: el maquillaje hípet natural, el ‘no make-up make-up’, el efecto ‘buena cara’. Cada vez hay más famosas y celebrities aficionadas a este tipo de look, tanto que a veces solo podemos afirmar que se encuentra usando make-up porque la foto tiene la acreditación de algún maquillador. Los maquillajes nude o efecto cara lavada, son técnicas que te permiten lucir un rostro más fresco pero sin dejar al descubierto las pequeñas imperfecciones que tanto llegan a molestar.

Es dificilísimo conseguir ese tipo de invisibilidad, pero podemos ensayar algunos trucos profesionales para lograrlo.

Los cuatro básicos de este tipo de look son :

  1. primer
  2. base
  3. corrector
  4. iluminador

Antes de nada debemos limpiar bien el rostro e hidratarlo con una crema que mantenga el cutis protegido y cuidado, si no sos constante con este paso favorecerás la aparición de puntos negros y granitos que no te ayudan, para nada, a conseguir un acabado natural.

Una vez realizado este paso, estaremos listas para el momento de aplicar los cosméticos.

  • Para ocultar las ojeras y los síntomas de cansancio es imprescindible el uso de este producto. Debemos aplicarlo en el contorno del ojo ayudándonos del dedo o de un pincel fino y dando ligeros toques.
  • El siguiente paso será apostar por una base ligera para cubrir las imperfecciones. Elegir un acabado mate y de larga duración y comenzar aplicándolo en el centro del rostro, para, a continuación, extenderlo hacia fuera, ¡ojo! nunca colocarlo encima del corrector que pusimos previamente o nos veremos recargadas. Es importante que el color se asemeje todo lo posible a tu tono de piel para evitar el efecto máscara. El peligro aquí es un acabado cargado, amarronado en el peor de los casos, muy sospechoso. El truco está en utilizar muy poca cantidad de producto, lo mínimo imprescindible para cubrir. Y en insistir muchísimo con la esponja aplicadora, de forma que se funda perfectamente.
  • Si tenés la piel grasa o que tiende a brillar, podés recurrir a los polvos, pero que no tengan efecto bronzer. Cuanto más invisibles, mejor.
  • Una vez que conseguimos maquillar nuestra piel de la manera más ligera posible y, sin que se noten las capas, solo tenemos que realzar mínimamente nuestros rasgos. El primer paso es utilizar el colorete que más entone con el color natural de tu piel justo allí donde se enrojece naturalmente. Que el brochazo sea muy leve: no queremos recargar. El blush es imprescindible para dotar a tu make up de un aire saludable, por ello, elegir tonos rosados, melocotón o corales suaves y aplicar un ligero toque con una brocha grande (siempre cuidándonos con excedernos con la cantidad).
  • En los ojos, basta cepillar las cejas con un fijador y usar máscara negra en las pestañas superiores. Dos capas como máximo. En los labios, aplicar solo un bálsamo incoloro o que posea un tono muy claro, natural o rosa pálido.
  • El uso del iluminador es opcional, si queremos darle un punto extra de luz a tu rostro aplicarlos encima de las mejillas, el arco de cupido, bajo el arco de las cejas y en el tabique nasal.

Fundamental en una maquillaje natural: no ocultar el pigmento natural de la piel de forma que haya continuidad entre rostro, cuello y manos. Si practicamos estos trucos, con seguridad conseguiremos un rostro sencillo, de belleza natural, atractivo, que no parecerá maquillado. Un efecto perfecto para lucir una buen cara y un rostro espectacular.