Home » Belleza capilar, cortes y peinados » Hábitos para combatir la caída del cabello

Más allá de los tratamientos existentes para combatir la caída del cabello, nos encontramos con una serie de cuidados que son determinantes a la hora de hacerle frente a este problema. Si bien nos hemos acostumbrado a solucionar todo con los productos convencionales, es primordial tener en cuenta otros complementos.

La caída excesiva del cabello es un problema que va más allá de lo estético. Por eso, antes de probar cualquier tratamiento, lo mejor es acudir al médico. El profesional se encargará de evaluar cuál es la causa subyacente de la caída, puesto que puede ser el resultado de un descontrol hormonal, enfermedades o deficiencias nutricionales. Independientemente de la causa establecida, se pueden empezar a aplicar algunos consejos para controlarlo. Si bien estos no consiguen detener la caída de la noche a la mañana, son claves para fortalecer el cuero cabelludo y las fibras capilares.

1. Mejorar la alimentación

La alimentación desempeña un papel muy importante en el cuidado capilar ya que aporta los nutrientes necesarios para la salud de nuestro cabello. Por eso, a la hora de tratar el problema de caída excesiva es primordial mejorarla al 100 %. Una reciente investigación, determinó que las dietas ricas en vegetales crudos y hierbas frescas puede reducir el riesgo de alopecia andrógenica. Los resultados mostraron que hubo mayor control de la caída excesiva del cabello cuando los participantes consumieron alimentos como el perejil, albahaca y ensaladas verdes, tres o más veces por semana. Por otro lado, cabe recordar que una buena dieta para la salud capilar debe incluir:
  • Fuentes de proteínas de alto valor biológico (carnes magras, pescados, legumbres, huevos, lácteos bajos en grasa, entre otros).
  • Alimentos ricos en vitamina A, como las batatas, pimientos dulces y espinacas.
  • Fuentes de vitaminas B, C, D, hierro, selenio y zinc.
  • Suplementos o alimentos con biotina (vitamina B7).

2. Utilizar un champú suave

Los químicos agresivos que contienen algunos tipos de shampoo comerciales pueden secar el cabello y hacer que se quiebre. De hecho, algunas fórmulas alteran el pH del cuero cabelludo y detonan otros problemas como la comezón y la caspa. Lo mejor es optar por un shampoo suave, preferiblemente de origen natural. Este debe emplearse en el lavado diario para mantener el cuero cabelludo sano y limpio. Al adquirirlo, debemos asegurarnos de elegir una opción adecuada para nuestro tipo de pelo: seco, graso o mixto. De esta forma, evitaremos reacciones indeseadas al aplicarlo.

3. Masajear el cuero cabelludo

Esta sencilla técnica ayuda a mejorar la circulación sanguínea en esta zona, favoreciendo el proceso de oxigenación en los folículos. Si bien se requieren más evidencias para comprobar estos efectos, pequeños estudios sugieren que contribuye a lograr buenos resultados. Podemos complementar el masaje con aceites esenciales nutritivos. Algunas opciones pueden ser : aceite de coco, aceite de almendras o de oliva. Masajear el cuero cabelludo durante 3 o 5 minutos. Podemos realizar los masajes en la ducha o sino, antes de acostarnos.

4. Secar el cabello al aire libre

Los tratamientos térmicos en exceso deben ser reducidos para combatir la caída del cabello. El uso excesivo de secadores para el cabello produce una rotura de las fibras capilares que incide en la caída excesiva. Por esta razón, es importante dejar secar el pelo al aire libre, removiendo el exceso de humedad con una toalla limpia y suave. Esta medida evita, entre otras cosas, que el cuero cabelludo se irrite y que las puntas se quiebren.

5. Manejar el estrés

El estrés afecta a numerosos aspectos de nuestra salud. Entre ellos, el cabello es sensible a nuestro estado emocional.
La exposición constante a situaciones de estrés es uno de los detonantes de la caída del pelo. Debido a esto, a la hora de aplicar un plan para combatir la caída del cabello es primordial adoptar hábitos para manejar adecuadamente las situaciones que producen este tipo de emociones.

Algunas técnicas útiles son:

  • Hacer ejercicio físico regular
  • Practicar yoga o Pilates
  • Meditar
  • Hacer ejercicios de respiración
  • Disfrutar una sesión de aromaterapia

SHARE WITH FRIENDS: