Últimas tendencias de moda y temporada

¿Cuándo hay que comenzar a usar cremas antiedad?

¿Cuándo hay que comenzar a usar cremas antiedad? 1

Una de las dudas más frecuentes sobre el uso de cremas es a partir de qué edad deberíamos incorporar a nuestra rutina un producto antiedad. La realidad es que, según los expertos, no hay una edad concreta. En la aparición de los principales síntomas del envejecimiento cutáneo, como las arrugas, las manchas o la flacidez, influyen diversos factores que debemos tener en cuenta. Lo que sí está claro es que la prevención es la mejor arma contra el paso del tiempo.

Si estás próxima a los 30 años, seguro que te preguntas si deberías empezar a utilizar cremas antiedad. Lo cierto es que cada vez más las marcas de belleza prefieren no hablar de edades recomendadas en sus tratamientos, sino de necesidades de la piel.

A partir delos 25 años, el cuerpo empieza a envejecer. Prevenir la aparición de imperfecciones a tiempo ayudará a que los signos de envejecimiento se minimicen y aparezcan más tarde. Si tenemos en cuenta que el primer paso de cualquier tratamiento antiedad es hidratar y proteger a diario nuestra piel del sol, agente causal del 80% de los signos de envejecimiento cutáneo, el momento de empezar es cuanto antes mejor. El estado de una piel varía, no solo por nuestra edad, si no por otros muchos factores externos; de este modo, comenzar unos hábitos de prevención desde bien temprano, es importante.

Para prevenir y tratar el envejecimiento de la piel a cualquier edad es fundamental utilizar protección solar desde la infancia. Y es que cada vez son más los estudios que demuestran que, además de la genética, los rayos solares, junto a otros factores como la contaminación o el estrés, son los responsables del envejecimiento prematuro de la piel. Así que la crema que nunca puede faltar en tu rutina de belleza es la protección solar, todo el año.

A cualquier edad, la mejor rutina de belleza es la limpieza, la hidratación y la protección solar. Además, una correcta rutina antiedad siempre ha de incluir activos hidratantes como el ácido hialurónico o los proteoglicanos, un antioxidante por la mañana, como la vitamina C o el ácido ferúlico, y una combinación de activos transformadores, adaptada a las necesidades de la piel.

Los activos transformadores son los despigmentantes, alfa y beta hidroxiácidos, retinoides, etc que, además de prevenir, tratan las manchas, las arrugas, la falta de luminosidad… en definitiva, los signos más evidentes del paso del tiempo.

Los activos orientados a prevenir como el ácido hialurónico, los antioxidantes, activos antipolución, moléculas que forman parte de la estructura de la piel como las ceramidas… pueden utilizarse desde edades muy tempranas (a partir de los 20), ya que su función es prevenir. Sin embargo, se aconseja retrasar el uso de los activos antiedad transformadores, como los ácidos, hasta el momento que la piel los necesite.

  • A partir de los 30, la experta aconseja usar todas las mañanas un antioxidante, y por las noches, empezar con los activos transformadores si la piel lo necesita. Por ejemplo, para pieles grasas y con poros dilatados, se aconseja ácido salicílico; en el caso de piel apagada y fotoenvejecida, ácido glicólico, y si hay manchas, una combinación global de activos despigmentantes. Todo, sin olvidar el ácido hialurónico, activo antienvejecimiento, por excelencia.
  • A partir de los 40, y en función del estado de la piel, se recomienda mantener el antioxidante por la mañana y los transformadores por la noche, según necesidades, e introducir activos como los péptidos o los factores de crecimiento, encargados de mejorar el estado de las fibras de colágeno y elastina de la piel, es decir, la estructura de sostén que se encarga de que la piel esté firme y tersa. Por la noche, y de forma paulatina, empezar a introducir los retinoides, el activo cosmético más eficaz hasta el momento frente al envejecimiento cutáneo.