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¿Cuándo es aconsejable realizar un tratamiento con ácido glicólico?

¿Cuándo es aconsejable realizar un tratamiento con ácido glicólico? 1

¿Buscás eliminar granitos e impurezas, renovar y exfoliar la epidermis? ¿Querés lograr obtener una piel más luminosa y controlar el exceso de grasa? El ácido glicólico (el alfahidroxiácido (AHA) es uno de los más populares y utilizados por la mayoría de los dermatólogos.

El ácido glicólico es uno de esos ‘AHAs’ que hace maravillas a la hora de regular las pieles grasas, renovar la epidermis, exfoliar suavemente, atacar las impurezas y mejorar el colágeno y la elastina. Los ácidos cosméticos –y dentro de estos contamos tanto los alfa como los betahidroxiácidos– tienen la capacidad de deshacer los enlaces que unen las células de la epidermis. Para visualizar su acción, imaginemos una pared de ladrillo. Cada ladrillo es una célula cutánea, y el cemento, el ‘pegamento’ que las une. Bien: los AHAs disuelven ese cemento de la piel, consiguiendo que las células de la superficie, libres de ataduras, desaparezcan, lo que les da su poder exfoliante. Y, de todos los AHAs que existen, el glicólico es uno de los más populares. Porque es eficaz; porque su molécula es muy pequeña y llega a gran profundidad, y, además, por barato: dado que se obtiene de la caña de azúcar, es un activo económico y fácil de obtener.

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¿Cuáles son las bondades del ácido glicólico?

  • Revelar un cutis más luminoso: al desprender las células muertas de las capas superiores, descubre una piel más fresca y joven.
  • Al acabar con esa capa de células muertas, permite que los cosméticos que se apliquen actúen más y mejor, ¡para eso el glicólico les ha quitado obstáculos del medio a las capas más profundas! Cualquier crema o sérum aplicado a continuación penetra más.
  • Los puntos negros desaparecen. Su acción exfoliante constante va deshaciendo el sebo que se acumula en el poro y que acaba dando lugar a la impureza. Además, tiene propiedades seborreguladoras. El secreto está en encontrar la fórmula que exfolia y equilibra, sin llegar a irritar la piel.
  • La forma en que estimula la creación de nuevo colágeno y elastina. Paradójicamente, a la vez que adelgaza la epidermis al eliminar las células muertas, engrosa y estimula la densidad de la dermis, la capa profunda de la piel, al generar más fibras de sostén. Y que, por cierto, la dermis es la capa cutánea que nos interesa tener bien gruesa.
  • Su facilidad para ser modulado. Podemos encontrar glicólico en concentraciones muy bajas, para productos de uso doméstico, hasta concentraciones de un 80% en peelings médicos más intensivos.
  • Es especialmente efectivo en manchas, ya que, al remover la parte más externa de la piel, es decir, las capas superficiales, las manchas más superficiales pueden llegar a desaparecer completamente. Las manchas que más se tratan y con mejores resultados son las manchas solares o del embarazo y marcas de acné.
  • Reduce el tamaño de los poros
  • Equilibra el exceso de sebo
  • Disminuye la frecuencia de los brotes de acné
  • Unifica el tono de la piel

Las cremas o tónicos con ácido glicólico son favorables para la piel y mucho de los beneficios se llegan a notar luego de estar usándolos durante un período de tiempo. Eso sí, estos nunca van a ser tan notables como en tratamientos como el peeling químico. Los tratamientos estéticos permiten que en una sola sesión la piel reciba la cantidad adecuada de ácido, pero con una concentración muchísimo superior a la media de las cremas que se encuentran en el mercado.

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Peeling químico con ácido glicólico 

El peeling químico es un tratamiento muy efectivo, pero cuando se realiza con ácido glicólico los resultados son aún mas positivos. En el peeling con este ácido se realiza siguiendo los siguientes pasos para optimizar la sesión y que los resultados sean los mejores:

  • El peeling comienza con un estudio de la piel, a continuación, el técnico limpiará la piel y se podrá dar paso a la aplicación del tratamiento.
  • Se aplica el ácido glicólico al paciente, este elimina todas las células muertas y dañadas de la parte más externa de la piel, de esta forma las células nuevas produzcan una piel más suave y luminosa.
  • Una vez es retirado el ácido la piel está más preparada para absorber los nutrientes de cualquier producto, por ello seguimos el tratamiento con un serum adaptado a tu tipo de piel.
  • Por último, para poder seguir con el día sin que afecte se aplica una mascarilla tanto calmante como descongestionante, además, con las propiedades adecuadas para estimular la regeneración y la hidratación de la piel.

A pesar de los beneficios anteriormenete mencionados, su aplicación tiene ciertas contraindicaciones:

Las pieles que tienden a la atopia, sensibles o que enrojecen fácilmente deberían alejarse de él, y si se tiene un cutis normal, es mejor usarlo solo por temporadas, a modo de cura renovadora. Más continuo puede ser el uso en pieles mixtas o grasas, pues el glicólico tiene además una acción seborreguladora que ayuda a tener la grasa en exceso bajo control. Como con cualquier activo dermatológico potente, el secreto siempre está en la prescripción y en la concentración. Ante la duda, siempre es muchísimo mejor usar concentraciones bajas y monitorizar la piel. ¿Se siente cómoda, flexible? ¿O se nota tirante? Como medida de precaución, en las primeras aplicaciones siempre es mejor alternar primero el uso cada dos días y luego, a medida que la piel se acostumbre, pasar a un uso diario, nocturno a ser posible. Dado que exfolia la capa córnea, es importante combinarlo con protección solar de día, especialmente en pieles muy fotosensibles.