Home » Relaciones » Cómo sobrevivir en un ambiente laboral tóxico

Independientemente de si el trabajo que realizamos nos agrada en mayor o menor medida, el ambiente en el que lo desarrollamos influye en nuestros resultados, en nuestro día a día y, en definitiva, en nuestra calidad de vida. Sobre todo, si nos encontramos inmersos en un ambiente laboral tóxico, ese en el que el malestar aparece como un compañero más de trabajo y en el que el drama, las peleas y los problemas personales entre compañeros son parte de la rutina. De hecho, a veces ocurre que nos sentimos mal con nosotros mismos en muchos aspectos de nuestra vida y no somos conscientes de que el foco del problema se encuentra en un mal entorno laboral. Nos hemos acostumbrado tanto a esa dinámica que más que una excepción, casi ni nos percatamos de ella y de sus consecuencias derivadas.

Hacerse ciertas preguntas sobre el trabajo, así como sobre el ambiente en el que se realiza, es de enorme importancia para tomar cierta perspectiva de la situación laboral en la que nos encontramos y las posibilidades con las que cuenta en el futuro dentro de la empresa en la que se trabaja. Generalmente, los problemas que se crean entre compañeros son consecuencia directa de un mal liderazgo por parte de quien tiene un equipo de trabajo a su cargo. Así, una manera incorrecta de dirigir a un conjunto de personas, sin una sinergia ni una comprensión mutua, puede llevar a la toxicidad ambiental. El favoritismo, la falta de respeto por la vida personal de cada uno, la ausencia de límites claros, el consentimiento de actitudes chismosas y poco profesionales entre empleados, etc. son actitudes que no deberían ir de la mano con un auténtico líder democrático. De esta forma, si percibimos que nuestro jefe puede ser de este tipo, existe una alta probabilidad de que nos encontremos sumergidos en un ambiente laboral tóxico.

Valorar las oportunidades que el trabajo actual ofrece para el futuro, en forma de posibilidades de promoción o movilidad vertical, es otro componente importante en el propósito de examinar la calidad del ambiente laboral. Entornos en los que los líderes son incapaces de ofrecer un feedback constructivo sobre el desempeño de la labor de sus empleados o en los que planea la duda constante sobre la toma de decisiones correctas por parte del trabajador, pueden ser ambientes de trabajo donde el futuro del trabajador esté relativamente vetado. Hay empresas, especialmente en el momento laboral actual, que tienden a esforzarse por hacer sentir afortunados a sus trabajadores con el trabajo que se les ofrece, a cambio de tener que desarrollarlo en un ambiente laboral tóxico. Claramente, casi todos necesitamos trabajar, pero aceptar este tipo de términos puede resultar una trampa que afecte negativamente a largo plazo a muchos aspectos vitales.

El equilibrio entre trabajo y vida personal

No hay duda de que nuestro trabajo suele ocupar un lugar importante en nuestras vidas, pero si nos vemos restando tiempo a nuestra vida personal para verterlo en el trabajo, podríamos estar empezando a atravesar la línea que delimita la toxicidad de la normalidad laboral. Un buen baremo para medir la posible presencia y alcance de esta situación es reflexionar sobre si nuestro tema de conversación durante el tiempo libre gira constantemente en torno a nuestro trabajo, tanto si se trata de argumentos positivos como negativos.Otro medidor de la calidad de nuestro entorno de trabajo es nuestra salud. Si a menudo nos encuentramos enfermos o nos sentimos mal sin saber la causa real, puede que experimentemos estrés emocional fruto del ambiente laboral tóxico en el que nos encontramos inmersos.

Cuando se ha dado el caso y uno ha reconocido que el entorno laboral en el que desarrolla su trabajo es un ambiente tóxico, una de las primeras ideas que se suelen plantear es abandonar el trabajo. Lamentablemente, el mercado laboral no está en su mejor momento y este cambio podría resultar dificultoso; pero eso no significa que estemos obligados a conformarnos. Volver a estudiar, anotarse en cursos de formación o incluso preparar unas oposiciones son ideas que pueden considerarse y que pueden ampliar nuestro horizonte laboral; en más de una ocasión, pueden terminar dando sus frutos.

Sobreviviendo a un ambiente laboral tóxico

Uno de los aspectos que deberíamos tratar de discernir cuando estamos inmersos en un ambiente laboral de este tipo es en qué medida formamos parte de él. Y esto es porque la mentalidad tóxica de una empresa se suele transmitir rápidamente a los empleados y es conveniente preguntarnos si formamos parte de esa tendencia problemática. Conviene, asimismo, tratar de blindarse contra los chismes, escapar siempre que se pueda de conversaciones tóxicas entre compañeros y tratar de no participar en ellas. En especial si se dan situaciones de ofensa personal. No suele servir de mucho quejarse a los compañeros sobre otras personas o situaciones; esto no suele solucionar el problema y, de hecho, puede llegar a agravarlo.

Algunos consejos que pueden resultar útiles, sobre todo en lo que a manejo del propio tiempo respecta, son:

  • Aprovechar el tiempo libre.
  • Buscar actividades que despejen la mente.
  • Descubrir habilidades creativas.
  • Dedica una parte del tiempo a alguna actividad que no tenga que ver nada con el trabajo.

Para abordar esta situación, que en un principio puede parecer compleja, es recomendable establecer y escribir sobre las nuevas rutinas que se quieren llevar a cabo. Por ejemplo, no compartir demasiados detalles personales en el trabajo o tomarse un paseo a la hora del almuerzo fuera de la empresa. Puede ser útil cultivar amistades fuera del entorno laboral, no llevarse el trabajo a casa y establecer nuevas perspectivas laborales para tu futuro son también dos buenas ideas. Siguiendo estos consejos, será más fácil sonreír mentalmente y sentir mayor bienestar mientras buscamos opciones para poner fin a esta situación. Sin olvidar que con esfuerzo, lucha y persistencia conseguiremos escapar de esa toxicidad que tanto nos afecta.

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