Home » Actualidad » Ciertos mareos son generados por la ansiedad

La ansiedad es uno de los problemas más comunes y que menos fronteras conoce. La angustia se ha convertido en la compañera permanente de muchos. Más allá de todo el malestar emocional que ocasiona, también preocupan todos los lastres físicos que produce. Se ha descubierto que la ansiedad provoca mareos, entre otros muchos síntomas. Estos mareos son una sensación particularmente molesta: la persona puede sentir que no tiene control sobre su cuerpo, que le invade la debilidad y que en cualquier momento podría caer desmayada. Estos, muchas veces son acompañados de náuseas e incluso de vómitos. También, descompone el buen funcionamiento del aparato digestivo, e incide en el respiratorio y el circulatorio. El problema es que muchas veces no nos damos cuenta de que esos malestares son producto de la angustia y no de otra condición médica.

Características del mareo por ansiedad

Con el nombre de mareo se conoce a un complejo estado que nos lleva a sentirnos «como si estuviésemos en el mar». Significa que experimentamos la sensación de que estamos sobre una superficie que se mueve, como en una pequeña barca sobre las olas. El mareo incluye una sensación súbita de vértigo, como si el equilibrio estuviera comprometido. También, se siente que la conciencia está embotada o que estamos en una especie de irrealidad. No nos sentimos presentes plenamente, sino como si estuviéramos en una suerte de ensoñación. Todo esto suele estar acompañado de una percepción de debilidad en los músculos. Muchas veces hay también visión borrosa, lentitud en el pensamiento y sensación de malestar general. Los mareos, a veces conducen producen un desmayo.

La ansiedad es un estado mental que también se manifiesta fisiológicamente. Se trata de una reacción que aparece cuando sentimos que estamos expuestos a un peligro o cuando percibimos que podemos ser víctimas de un ataque. Tal reacción aparece sin que exista ese peligro o amenaza en realidad. Pese a ello, se experimenta como real. En general, los accesos de ansiedad en el mundo actual se dan porque el entorno genera demandas que resultan abrumadoras. Se le pide más/justo lo que estima la persona que puede dar. Se le exige que se ajuste a unas condiciones o parámetros que desbordan o comprometen su capacidad de respuesta. La persona se siente asaltada por la angustia, en tanto quiere responder a eso que se le solicita y para ello tiene que hacer un esfuerzo muy grande. Entonces surge la ansiedad.

En algunas ocasiones, los mareos son una manifestación de que la ansiedad está presente y activa. Aparecen después de un lapso relativamente largo en el que hemos estado expuestos a situaciones estresantes. La mayoría de las veces surgen de manera súbita, sin previo aviso. No necesariamente están relacionados con un evento estresante actual. La dificultad de todo esto estriba en que los mareos son un síntoma que aparece en diferentes enfermedades y condiciones. Por eso es complicado identificar a la ansiedad.

Los mareos de origen nervioso tienen algunas características que los hacen identificables. Normalmente, lo primero que aparece es una fuerte sensación de tensión muscular. Tanto el ritmo de la respiración como el de la circulación se elevan notoriamente. Esto hace que el cuerpo demande una mayor cantidad de oxígeno. Si esta condición fisiológica permanece, pronto el cuerpo se debilita. Los músculos pierden su fortaleza, el cerebro se ralentiza y aparecen entonces los mareos. Por lo tanto, cuando se producen esos estados previos de gran tensión muscular y agitación, sin una razón aparente, estaremos ante un mareo por ansiedad. La mejor manera de prevenir este tipo de malestares, o de manejarlos si se presentan, es controlando la respiración. Resulta muy conveniente hacer uso de la respiración diafragmática. De la misma manera, resulta conveniente trabajar los pensamientos para disipar esa tendencia de definir cada situación en términos catastróficos.

SHARE WITH FRIENDS: