Home » Belleza y Salud » Osteoporosis ¿puede evitarse?

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Los huesos están siempre sometidos a un remodelado mediante procesos de formación y reabsorción. También, sirven como reserva de calcio del organismo. La osteopenia y la osteoporosis afectan mucho a las mujeres adultas cuando traspasan la barrera de los 45-50 años.

La osteopenia se refiere a una condición en la cual se presenta una densidad ósea menor que la normal, mientras que la osteoporosis implica que los huesos están internamente débiles, quebradizos y más propensos a fracturas debido al deterioro de las proteínas del hueso y la reducción en el número de proteínas. Esta última es una enfermedad que se desencadena por la disminución de la masa ósea y un deterioro de su arquitectura, es así como los huesos se tornan débiles, frágiles y se aumenta el riesgo de padecer fracturas.  A partir de los 35 años se inicia la pérdida de masa ósea y es necesario tomar las medidas adecuadas para prevenirlo. Afecta 3 veces más a las mujeres que a los hombres, más que nada luego de la menopausia porque los estrógenos disminuyen y esto termina alterando el metabolismo del calcio en el cuerpo.

Los expertos afirman que, hasta los 30 años, los huesos se encuentran en período de crecimiento, en donde se alcanza el momento de mayor osificación. Luego, hasta los 50 años, el hueso pasa al período de mantenimiento, y finalmente comienza una etapa de disminución.La masa y fortaleza ósea conseguida al final del período de crecimiento constituye un factor crítico en cuanto al riesgo de fracturas en la edad adulta. Es importante recordar que una fractura previa duplica el riesgo de cualquier fractura subsiguiente.

La fisiología de la salud ósea comprende a una serie de factores interrelacionados: la genética, factores mecánicos (por ejemplo, actividad física), el estado hormonal y la nutrición, que cumple un rol muy importante.

Existen dos nutrientes claves para la salud ósea:

  • CALCIO:  indispensable para el organismo ya que el cuerpo no lo fabrica. El 99% del calcio está depositado en los huesos, por lo que diariamente se tiene que consumir este nutriente, ya que las personas nacen con 28 gr de calcio y en la edad adulta llegan a tener 1000 a 1300 gr. Para lograr esto es necesario que se consuma aproximadamente 800 mg de calcio por día. Si no se realiza el aporte necesario el organismo recurrirá al hueso para obtenerlo, descalcificando cada vez más al individuo. Sus grandes beneficios: esencial para el crecimiento y el desarrollo de los huesos y los dientes, contribuye en mantener la fortaleza y la densidad de los huesos y reducir el riesgo de osteoporosis y artritis, puede contribuir a controlar la presión arterial ya que estimula la irrigación sanguínea y ayuda a prevenir enfermedades cardiovasculares e hipertensión, colabora en la prevención de calambres musculares, ayuda a regular altos niveles de magnesio, fósforo y potasio en la sangre, colabora en la distribución de nutrientes a todo el cuerpo,es necesario para la correcta absorción de vitamina B12 en el cuerpo y, es un componente activo para la conversión del hierro.
  • VITAMINA D : la actividad física también se considera indispensable para el desarrollo y preservación de la salud de los huesos. mediante la práctica de deporte y ejercitación al aire libre el organismo no sólo incorpora vitamina D, que ayuda a la fijación del calcio en los huesos,  sino que también se mejora la postura, se obtiene mejor equilibrio y mayor fuerza muscular lo que previene caídas y fracturas.

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Prevenir, una ayuda importante

Se necesitan por lo menos 3 raciones de lácteos diarios para ayudar a alcanzar las recomendaciones de calcio. No importa la edad y la situación biológica. Consumir tres vasos de leche o  2 vasos y un yoghurt descremado, o quesos magros/descremados, son alimentos indispensables que , sobre todo las mujeres, deben incluir en sus dietas. Estos tres alimentos aportan proteínas de alto valor biológico que contienen todos los aminoácidos esenciales, más de 200mg de calcio por porción y también facilitan su absorción y aprovechamiento del mismo. Asimismo, las proteínas, la lactosa y la vitamina D constituyentes de la matriz láctea mejoran significativamente la biodisponibilidad de calcio. Hay que mantener una alimentación balanceada que incluya alimentos ricos en calcio desde una muy temprana edad, realizar actividad física (realizar ejercicios que colaboren en a fortalecer los músculos y huesos y de esta forma reducir el riesgo de caídas y subsecuentes fracturas), y llevar una vida sana (evitar el abuso de tabaco y alcohol).

Para quienes no toleran la lactosa, no están “condenados” a padecer de osteoporosis ya que , por ejemplo, las semillas de sésamo (en especial el negro), los vegetales de hoja verde oscura y, los frutos secos, tambien son fuentes de calcio.

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