Home » Bienestar » ¿Qué son realmente los celos?

Los celos son una respuesta emocional que surge cuando una persona percibe una amenaza hacia algo que considera como propio.

Puede pensarse también a los celos como la mera sospecha o inquietud ante la posibilidad de que la persona amada preste atención en favor de otra. También se conoce así al sentimiento de envidia hacia el éxito o posesión de otra persona.

La psicología actual explica que los celos son la respuesta natural ante la amenaza de perder una relación interpersonal importante para la persona celosa. Los celos parecen estar presentes en todas las personas, indistintamente de su condición socio-económica o forma de crianza y manifestarse en personalidades que aparentemente parecían seguras de sí mismas.

Normalmente, se dice que existen celos que pueden ser “sanos” cuando lo que se demanda es algo que se debe hacer sobre una base de equidad en la pareja; sin embargo acudir a este tipo de conducta refleja carencias personales muy profundas. Escenificando lo poco que tienen de sano.

Los mismos son un sentimiento que no parece tener una única acepción e interpretación, sino una sumatoria de sentimientos, emociones y conductas relacionadas con un temor.

En la psiquiatría se lo define clínicamente como: las celotipias delirantes de la paranoia o los trastornos delirantes. También se lo posiciona dentro de la nosología psiquiátrica como a los celos como una obsesión – una idea intrusiva-, más allá de eso no existe otra ubicación posible para los celos y los celosos. Los celos son efectivamente un temor, no se trata de una idea o de una abstracción, se trata de un dolor.

Freud distinguía dos clases de celos:

Los celos infantiles: fraternales, que surgen como consecuencia de la competencia entre hermanos por los cuidados de la madre. Aunque Freud supuso que estos celos eran normales no hay que olvidar el legado de Cain, el primer homicida por celos de este tipo. La característica de estos celos es que no tienen nada que ver con la sexualidad, se pueden sentir celos del trabajo de una persona, de nuestros hijos, en tanto que nos separan o desplazan de una atención preferente en relación con el objeto de amor, también de nuestro hermano en tanto obstáculo para una relación de privacidad con alguno de nuestros progenitores.

Los celos sexuales:  son para Freud siempre patológicos, en tanto “el desplazamiento proyectado de una conflictiva interior se hace sobre otra persona, generalmente la pareja”. Una conflictividad que Freud atribuyó a la homosexualidad inconsciente y cuyo origen se hallaría en una inversión del sexo del sujeto:

1) Yo le amo, (se reprime)
2) Ella le ama (se proyecta, aunque después de la inversión pronominal)

Esta teoría la utilizo para explicar la paranoia y el delirio.

Un hallazgo de la teoría sistémica interesante es el carácter legitimador de los celos respecto al amor: si alguien es capaz de sentir que los celos son un ingrediente inevitable del amor, está condenado a sufrirlos impositivamente de por vida, porque ya ha comunicado a la pareja celosa que sus celos operan como un modo en sus expresiones amorosas interpersonales. La cascada celotípica que pueda acaecer a partir de ese momento estará condicionada por múltiples factores, entre ellos una sumatoria biológica que heredamos de nuestros ancestros los monos y que tiene como objetivo defender la territorialidad, pero también de ese metamensaje que comunica “tienes celos porque me amas” o, “es precisamente por los celos, por lo que sé que me amas”.

Del mismo modo que todas las anorexias comienzan por una dieta, los celosos comienzan su escalada delirante con una legitimación. Una legitimación que procede del ideal de amor romántico que aun puebla nuestras cabezas postmodernas.

Desde el punto de vista psicológico individual los celos pueden correlacionarse con dos factores:

  • La dependencia
  • La inseguridad o el temor

Cuando se dan los dos juntos en un mismo individuo podemos llegar a afirmar que estamos frente a un celoso/a en potencia.

Tengamos en cuenta que existen factores individuales que predicen de manera notable un carácter celoso y son: la historia de miedos infantiles y la vivencia de inadecuación o sentirnos no aceptados.

Los celos son un temor, un temor que parte de innumerables miedos y fobias infantiles ya vivenciados y olvidados, que pueden o no tener alguna relación con la vivencia de inadecuación o no aceptados por el otro.

Esta vivencia de inadecuación es, en gran parte, también un constructo social dado que su consideración subjetiva va desplazándose de un lugar a otro en función de la consideración social que tomen determinadas diferencias individuales. No sentirnos primero aceptados por nuestro entorno más significativo y a posteori sentirnos inadecuados en la sociedad.

SHARE WITH FRIENDS: