Home » Psicología » ¿Qué significa ser co-dependiente?

Muchas personas son adictas a las personas. Quienes son codependientes poseen una adicción hacia el otro. La adicción es aquella conducta que se instala creando dependencia de una sustancia, conducta o persona. Al principio es algo atractivo, parece que mejora el estado de ánimo y llena un vacío. Luego, se instala el sufrimiento. Cuando estas dos emociones se alternan en una constante que va deteriorando la propia vida, podemos entender que se trata de una adicción.

Ser autónomo no tiene que ver con falta de respeto a la pareja, hijos o familia, sino en ser libre de elegir dentro de los parámetros establecidos de común acuerdo. Negociar los tiempos propios y los compartidos es indispensable para que el vínculo sea “parejo”, con iguales derechos y deberes, aunque sean en ámbitos diferentes.

Estamos ante un caso de codependencia o adicción a las personas cuando el comportamiento de otra persona ocupa toda nuestra atención en desmedro de los propios intereses, hasta herir la autoestima y reducir la capacidad creativa. O sea, cuando la vida se ha vuelto ingobernable.

En las relaciones de pareja es muy frecuente que se inhiban ciertos deseos de desarrollo por “miedo de que el otro/a se ofenda”. Que se limiten las relaciones con amigos o se frene la posibilidad de tener un hobby. Aún cuando sea de una forma leve, cuando se siente el condicionamiento de la relación como un freno a la libertad y el despliegue personal, hay codependencia. En la base de esas limitaciones está el miedo. El miedo coarta y empobrece el vínculo y anula la alegría de estar vivo. Si el poder se ejerce sobre otra persona, las posibilidades no son equitativas y el sufrimiento está presente. Pero la codependencia también está presente en otros vínculos. Se puede dar en cualquier tipo de relación: padres, hermanos, amigos, jefes o compañeros de trabajo. Siempre la forma de detectarlo es a través de la vivencia del miedo de ser uno mismo. El miedo a no ser querido si se muestra tal como es.

que significa ser co-dependiente

¿Cuáles son las señales de alarma?

  • Soy capaz de hacer cualquier cosa con tal de que una relación no se disuelva.
  • Generalmente me siento atraído por personas muy problemáticas, necesitadas, irresponsables o caóticas. Al comienzo de la relación estos problemas no me parecen tan graves. Intento justificarlos o creo que se van a solucionar.
  • Necesito controlar permanentemente al otro para poder sentirme seguro. Disimulo este control bajo la apariencia de “ser útil”.
  • Estoy pendiente de las necesidades del otro y me esfuerzo en complacerlo, aún cuando no me lo pida.
  • Si algo no funciona bien en la relación, me adjudico la mayor parte de la responsabilidad.
  • Todo lo que hago por el otro me parece poco. Nada es demasiado costoso o problemático si con eso puedo ayudar.
  • Mi autoestima es críticamente baja y dependo de la aprobación del otro.
  • Cuando estoy en una relación, vivo soñando en cómo podría ser si todo cambiara en lugar de ponerme en contacto con la realidad.
  • Tengo tendencia a los episodios depresivos.
  • Desde muy chico asumí las responsabilidades inadecuadas para la edad.
  • Es frecuente que me sienta avasallado o que no pueda poner límites.
  • Provengo de una familia con serios problemas emocionales (familia disfuncional).
  • Algunos de mis padres padecía algún tipo de conducta adictiva (al trabajo, al alcohol, a las drogas, a los sedantes, a la comida, etc.)
  • En mi infancia sufrí importantes carencias afectivas.
  • Convivo con el dolor emocional desde hace tanto tiempo que sólo lo percibo cuando llega a límites extremos.
  • Para combatir mis momentos depresivos recurro con frecuencia a los tranquilizantes, a la comida o al alcohol.
  • Debido a la tensión a la que estoy expuesto, he tenido una extensa gama de síntomas psicosomáticos.
  • Siempre atribuí a la mala suerte el hecho de haber tenido relaciones afectivas desafortunadas.

Si una persona responde afirmativamente a 9 o más de estos puntos, es probable que sufra de codependencia. Como se trata de una enfermedad de autodiagnóstico, para poder iniciar un camino de liberación de esta modalidad vincular es necesario que la persona sienta que está viviendo de un modo insatisfactorio y que existe un cambio posible. Existen grupos de ayuda en los que las personas logran obtener nuevos recursos para crecer en autoestima y aprender a respetarse a sí mismos y a los demás.

 

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