Home » Psicología » ¿Qué es la teoría de la depresión por desesperanza?

Se denomina depresión mayor a uno de los trastornos mentales más prevalentes a nivel mundial. Se trata de un trastorno que genera una gran angustia y sufrimiento a quien lo padece, y que resulta por lo general altamente invalidante. Se caracteriza por la presencia de manera continuada (gran parte del día y casi todos los días de un periodo de al menos 2 semanas) de un estado de ánimo triste y la pérdida de capacidad para sentir placer (algo conocido como anhedonia).

Junto a estos aparecen otros síntomas tales como problemas de sueño y/o alimentación, alteraciones del peso, aislamiento, pérdida de ganas de hacer cosas, fatiga, disminución de la libido, pasividad, problemas de concentración, ideación suicida y/o desesperanza. Todo ello conduce a grandes dificultades en la funcionalidad de quien lo sufre, que además con el tiempo puede llegar a encontrarse aislado socialmente y perder muchas interacciones sociales con el resto de personas a la par que ve reducido su rendimiento laboral y/o académico, algo que puede generar conflictos y un empeoramiento de la calidad de vida del paciente.

La pasividad y la desesperanza son junto a la anhedonia y las posibles distorsiones cognitivas propias de esquemas depresógenos, son dos los síntomas que más dificultan la superación del trastorno al disminuir la creencia de la propia capacidad para mejorar. La desesperanza ha sido considerada como fundamental en la depresión mayor por parte de algunos autores, entre ellos los creadores de la teoría de la depresión por desesperanza. A lo largo de la historia han sido múltiples los autores que han intentado explicar las causas o factores que conducen al padecimiento de una depresión, con el fin de poder entenderla y buscar vías para combatirla. Existen en este sentido una gran cantidad de teorías y modelos que pretenden analizar y explicar este trastorno. Uno de ellos es la teoría de la depresión por desesperanza.

Teoría de la depresión por desesperanza

Se trata de uno de los diferentes modelos explicativos dirigidos a intentar proporcionar una explicación al motivo o a los factores que inciden en la aparición de la depresión. Este modelo fue propuesto por Abramson, Metalsky y Alloy, quienes parten de una concepción cognitivista de la depresión semejante pero diferente de la de Aaron Beck. En la teoría de la depresión por desesperanza se establece la existencia de una vulnerabilidad de base que facilitaría que, al afrontar una situación estresante, la persona pueda caer en una depresión. Dicha vulnerabilidad es de origen principalmente cognitivo, y en concreto surge de estilos inferenciales cognitivos en los que prevalece una atribución interna, global y estable para situaciones negativas, así como en la anticipación de situaciones y acontecimientos adversos como consecuencia de los propios actos. Este estilo hace que aparezca la idea de desesperanza, a atribuirse la responsabilidad de todo lo negativo que pudiese pasarle a la persona y la ausencia de creencia en la propia capacidad para afectar a los resultados de los acontecimientos.

Generalmente, la presencia de estos estilos facilita que aparezca un tipo de depresión denominada por desesperanza, que se vincula a sintomatología concreta que incluiría tristeza, fatiga, bajos niveles de autoestima y posiblemente pensamientos e ideaciones suicidas. Surge una mentalidad cercana a la indefensión aprendida, en la que no importa lo que se haga que el sujeto creerá que no tiene un impacto en el mundo y es incapaz de hacer frente de manera exitosa a las situaciones. Esta teoría ha sido revisada y criticada con el paso del tiempo, pero se ha observado especialmente relevante para explicar la sintomatología de la depresión en adolescentes, especialmente en el caso de chicas jóvenes.

Aunque la teoría de Abramson y colaboradores y la de Beck se asemejan en múltiples aspectos, lo cierto es que tienen diferencias relevantes entre ellas. Una de ellas es precisamente el hecho de que mientras para Beck las causas de la depresión se encuentran en la activación de esquemas mentales disfuncionales derivados de sesgos negativos (entre los que destaca el hecho de ignorar informaciones positivas y focalizarse en las negativas), en la teoría de la depresión por desesperanza no nos encontraríamos ante unas inferencias extrañas, sino que resultan lógicas a partir del aprendizaje vital que las ha podido generar.

La teoría de la depresión por desesperanza valora que, de hecho, las personas con depresión pueden tener una percepción menos sesgada que la población no clínica al no verse influidos por la ilusión de control. Asimismo, mientras que para Beck los esquemas cognitivos de la tríada cognitiva son los elementos centrales de la depresión, para la teoría de la depresión por desesperanza lo más central e importante en la explicación de la depresión es el sentimiento de desesperanza.

Investigaciones posteriores han analizado cómo diversos factores pueden también conducir a sufrir cierta vulnerabilidad. Ejemplo de ello es la existencia de la vivencia de malos tratos, además de la existencia comórbida de trastornos de personalidad. Este modelo también establece la existencia de factores biológicos influyentes, como la presencia de asimetría cerebral o la mayor actividad de la zona anterior derecha relativa. Aunque estos factores no son necesarios para que exista depresión, de existir, serían facilitadores o factores de riesgo para llegar a sufrirla.

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