Home » Bienestar » ¿Qué es el Reiki y para qué sirve?

Mucho se habla acerca del REIKI pero muy poco se sabe sobre él. Surgió como una práctica espiritual en Japón, a comienzos del siglo XX y, empezó a difundirse entre monjes practicantes de artes marciales y oficiales de la Marina. Resultaba llamativo los diferentes grupos de personas que tomaban sesiones de Reiki.

En pocas palabras, es la energía que se mueve en nuestros cuerpos y que se transfiere de una persona a otra.. Durante el tratamiento, el practicante apoya el movimiento de esta energía dentro del cuerpo del receptor, sin necesidad de manipularla.

¿Cómo se lleva a cabo la práctica?

La persona se acuesta sobre una camilla, cierra sus ojos y, sin quitarse su ropa, se relaja en una forma activa. A diferencia de los sistemas de relajación clásicos, donde la persona se vuelve pesada o incluso se duerme, en el REIKI se da una relajación plenamente atenta. En ningún momento, el individuo pierde la noción de la realidad ni de lo que ocurre en su entorno. Esto es muy útil, ya que permite a los sujetos mantenerse tranquilos, incluso en medio del ruido y del caos cotidiano. Las manos del terapeuta van recorriendo todo su cuerpo sin tocarlo, en posiciones previamente determinadas, con la continuidad justa en tiempo y, la suavidad propia de este sistema de relajación japonés. Se colocan las manos sobre una serie de ubicaciones en el cuerpo llamados chakras y la Energía Reiki fluye.

Pasan los minutos y, dependiendo de la necesidades de cada persona que acude a tratamiento, el terapeuta irá evaluando y posando sus manos a la altura de los sistintos órganos para que cada uno de ellos se distienda, se relaje y se logre un bienestar general.

Una sesión de Reiki puede durar aproximadamente 45 minutos y el paciente permanecerá acostado en una camilla, descalzo, pero vestido. Durante la sesión se utiliza música suave (musicoterapia) y aromas como incienso o esencias (aromaterapia).

Durante un tratamiento, se siente una relajación profunda, una gran sensación de paz. Muchas personas se quedan dormidas, cosa que no influye para nada en el resultado final, algunas siente un cosquilleo, calor o frío en diferentes partes del cuerpo según fluye la energía, otras personas ven colores, experimentan una sensación de “flotar” o sienten emociones que salen a la superficie y otras no sienten nada y no por ello el Reiki no está funcionando. Se pueden hacer sesiones individuales para obtener una profunda relajación y sensación de bienestar momentáneo o bien el tratamiento de cuatro sesiones donde se trabaja más a fondo para sacar al paciente de algún estado de desarmonía.

Al finalizar éste tratamiento se podrán tomar sesiones individuales con la frecuencia que el paciente necesite. Se aumenta la energía y el estado anímico, dándonos un punto de vista más positivo sobre la vida. Situaciones anteriores de estrés parecen no ser tan preocupantes como lo eran antes.

SHARE WITH FRIENDS: