Home » Psicología » Los 4 problemas que toda relación de pareja debe evitar

Se sabe que siempre es “mejor prevenir que curar…o lamentar…”. Muchas veces, las parejas pueden salvar sus relaciones mediante la detección de ciertas señales de advertencia y cambiando la forma en que se tratan entre sí.

La crítica constante

Cuando criticás a tu pareja, esto puede sentirse como si estuvieras atacando su personalidad o su naturaleza. Eso es mucho más perjudicial que una queja o un comentario negativo sueltos. Además es el más común de los “alertas”.

Estar a la defensiva

Al sentirse atacado en una relación, la reacción usual es proteger tus sentimientos, ya sea ensimismándose o estallando con ira. Esta autoprotección es un intento de evitar lo que perciben como un ataque. Mucha gente se pone a la defensiva cuando la critican, pero realmente se trata de una manera de culpar a la pareja.

El desprecio

Este es el más fuerte presagio del fracaso de una relación, y usualmente se alimenta de pensamientos negativos guardados por mucho tiempo respecto a la pareja. Hay que prestarle atención a indicios reveladores como el sarcasmo, los insultos, las burlas y la ridiculización. Aunque parezcan inofensivos, son expresiones que a menudo llevan al conflicto, no a la resolución.

Quarrel between men and women

Quarrel between men and women

El silencio

Al verse incapaz de lidiar con cualquiera de los otros 3 problemas, nuestra pareja, o nosotras mismas, podemos responder desconectándonos, dando la espalda, pretendiendo estar ocupado o mostrando algún comportamiento obsesivo. Aunque esto evita la confrontación, esta clausura de la comunicación produce el efecto de subir el ritmo cardíaco del corazón a más de 100 latidos por minuto, lo que nos deja físicamente abrumados.

Existen ciertas maneras de resolver los problemas anteriormente planteados como:

  • Quejarse pero sin culpar: Habla sobre tus sentimientos con tu pareja usando declaraciones que incluyan el pronombre “Yo”. En vez de decir: “tú siempre hablas de ti mismo”, di: “me siento ignorado; ¿podríamos hablar de cómo me fue a mí hoy?”.
  • Manejarse con respeto: Piensa positivamente sobre tu pareja, concentrándote en sus características positivas. Demuestra aprecio y afecto. El respeto es indispensable. Cambia el “eres estúpido” por “me siento orgulloso de la forma en la que manejaste esa situación”.
  • Asumir la responsabilidad: Incluso si no estás de acuerdo con tu pareja, escúchala y asume algo de la responsabilidad. Di: “debí haberme apurado”, en vez de “es tu culpa que siempre lleguemos tarde”.
  • Mantener la calma y no angustiarse: Tómate 20 minutos para reducir tu ritmo cardíaco antes de empezar a discutir. En cambio de ignorar o cerrarte a tu pareja, lee un libro o sal a caminar. Y luego, vuelve a conversar. No hay que angustiarse. No todos aprendemos desde jóvenes a expresarnos de manera que se entienda lo que sentimos. Hablar no es lo mismo que comunicar y, a menudo nadie nos enseña cómo comunicarnos, ni en la escuela ni en casa. La asesoría puede ayudar a desarrollar la habilidad de comunicarte mejor. El mero hecho de hablar con alguien que no forme parte de la relación puede ayudar. Si no te gusta hablar mucho, trata de dibujar lo que sientes o piensas. Apartar un tiempo cada semana para la “comunicación de pareja”. Establecer reglas básicas. No interrumpiras ni dar soluciones, más bien empatizar con tu pareja.
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