Home » Belleza y Salud » Limpieza facial de acuerdo al tipo de piel y estilo de vida

Al vivir en la ciudad la piel está expuesta a un promedio de 86 mil factores de contaminación. Agentes externos como el smog, el polvo, el agua dura, los rayos UV o los que son propios de tu estilo de vida – entre ellos la dieta, las actividades que realizás e incluso el tipo de piel que tengas – tienen acción directa sobre la calidad y salud de tu dermis. Por eso, remover el maquillaje no es la única razón que determina la necesidad de limpiarla diariamente. La higiene de la piel actúa como potenciador de cualquier proceso de belleza. Resulta básico, necesario e imprescindible ya que aporta grandes beneficios: elimina impurezas, residuos, células muertas que opacan la superficie cutánea, previene afecciones y estimula la renovación de la superficie del rostro.

Hay muchos productos destinados a la higiene de la piel. Por eso, lo ideal es que visites al médico dermatólogo para que te indique cuál es el producto que mejor se adapta a tu tipo de piel, a la época del año, a los tratamientos que estás realizando, al tipo de maquillaje que usás y, algo fundamental para esta época, al tiempo del que disponés para este fin. El cuidado correcto de la piel es fundamental para retrasar el envejecimiento y lucirla libre de imperfecciones. El hábito debe generarse desde la adolescencia: limpiarse la cara con un buen producto, humectar la piel, utilizar protector solar y exfoliarla no demanda mucho tiempo y son conductas que llevan a mantener el rostro en óptimas condiciones.

limpieza facial de acuerdo al tipo de piel y estilo de vida

Hoy hay rutinas que se ajustan a los hábitos y necesidades de cada mujer. Las que remueven las impurezas más profundas incluyen las leches, los tónicos, los geles, los demaquillantes específicos de ojos y los exfoliantes; las dirigidas a mujeres con muchas actividades, que necesitan ahorrar tiempo, pero no quieren sacrificar su rutina de limpieza ofrecen tratamientos 3 en 1 que limpian, tonifican, y desmaquillan el rostro. En esta categoría vas a encontrar productos como las toallitas o las aguas micelares. Finalmente, hay rutinas que proponen un momento de placer a través de texturas ultra sensoriales e incluyen los nuevos óleos micelares y las espumas.

  • Leche de limpieza: su fórmula tiene la misma naturaleza que la emulsión que recubre naturalmente nuestro rostro. Por eso, la afinidad entre ellos permite efectuar un buen arrastre de impurezas. Se puede utilizar a diario, se aplica con suaves masajes y se enjuaga con agua. Puede ser topicado de día y de noche.
  • Desmaquillante bifásico: se caracterizan por tener dos fases, el aceite y el agua. Al agitarla con fuerza formamos la emulsión similar a la leche de limpieza y cada fase actúa en diferentes niveles de la piel.
  • Óleo desmaquillante: en general está formulado con siliconas o aceites que permiten arrastrar los pigmentos que traen las bases compactas, las máscara de pestañas, los labiales, etc. Sólo deben aplicarse en la zona donde está el maquillaje, de lo contrario debemos hacer un esfuerzo por eliminar el resto de óleo que queda en la piel.
  • Gel exfoliante: es un gel enriquecido con partículas que, al girar sobre la piel, retienen bacterias, células descamables, smog, etc. Es un paso de higiene más profundo que la leche de limpieza y puede ser utilizado dos veces por semana. Se aplica luego de la leche o gel de limpieza con masajes rotatorios que producen una leve fricción.
  • Gel espuma: es una mezcla acuosa que desengrasa la piel con mucha facilidad. Es apropiado para pieles seborreicas. Puede llegar a secar un poco la piel por lo que una vez utilizado debe ser enjuagado con abundante agua.
  • Agua micelar: un hallazgo en los últimos años para la higiene de todo tipo de piel, incluyendo la sensible. Contiene micelas, es decir pequeños núcleos que atrapan las impurezas y ayudan a removerlas. Tiene la ventaja del aceite para remover el maquillaje y la acción calmante de los glicoles y extractos vegetales que comparten la composición. Puede ser topicado con motas de algodón y no requiere ser enjuagado.
  • Gel de limpieza antiséptico: cumple la función de higienizar y sanitizar la piel. La desinfección implica eliminar los microorganismos que pueden estar en la superficie de la piel. Se aplica en muchas pieles que requieren control de la flora bacteriana, como las que tienen acné o pústulas. Se aplica con suaves masajes hasta formar espuma y se enjuaga. Se puede utilizar dos o tres veces por semana.
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