Home » Actualidad » La terapia de rejuvenecimiento de moda que causa polémica

Una novedosa, reciente y muy polémica terapia de rejuvenecimiento de la piel está de moda. Se trata de un nuevo tratamiento estético experimental con sangre. El mismo se denomina “bioestimulación con plasma rico en plaquetas” o PRP.

Poder someterse a un tratamiento que no requiera de dolor ni de una cirugía es algo muy tentador. Más aun si la propuesta se presenta “sin riesgos” porque consiste en utilizar un componente de la propia sangre, lo que evita todo rechazo. El tratamiento, que es experimental y se usa para regenerar tejido, ya se está ofreciendo en los centros de estética . Es un boom que cada día conquista más seguidores por sus resultados y sus costos comparables con los de otras intervenciones. Cada aplicación se está cobrando entre 1000 y 4000 pesos.

Por eso, desde la Asociación Argentina de Hemoterapia e Inmunología (AAHI) piden que su uso se regule y controle porque se trata de una autotransfusión, con sus beneficios y sus riesgos, como las infecciones. Y desde el Programa Nacional de Sangre van más allá, al aclarar que no es un tratamiento con efectos probados. Es indispensable la regulación, y posterior control, de los procesos con células y productos sanguíneos en seres humanos, como también que se determinen las condiciones edilicias, ambientales y de seguridad física y biológica que deben reunir los establecimientos involucrados.

La realidad es que se trata de un tratamiento que en Argentina aún no está autorizado y el cual carece de evidencia científica que lo respalde. No debería usarse fuera de los protocolos de investigación médica o para casos excepcionales, con la aprobación del comité de ética del hospital, el consentimiento informado del paciente y sin costo alguno. Al ser (la sangre) un producto autólogo, se puede utilizar con el consentimiento de la persona.

En varios hospitales del país hay equipos que actualmente están ensayando aplicaciones médicas del PRP, un producto sanguíneo que se investiga desde hace unos 15 años. Algunas de las especialidades que lo aplican son la odontología (cirugía maxilofacial e implantología), la traumatología quirúrgica, la deportología, la dermatología (regeneración de tejidos quemados, heridas o úlceras en pacientes con pie diabético), la oftalmología y hasta la veterinaria.

El secreto del plasma sanguíneo, una sustancia amarillenta que se obtiene de centrifugar una muestra de sangre y separar los glóbulos rojos y blancos, está en los factores de crecimiento plaquetarios con capacidad regenerativa. En medicina, aún no hay fuertes recomendaciones generales para su aplicación, excepto unas pocas muy puntuales. Aún se debe acumular más experiencia. Pero su uso masivo no está aconsejado, aunque las perspectivas teóricas adelantan que será un tratamiento para la curación de heridas que crecerá en el futuro.

tratamiento-PRP

Es en el campo de la estética donde surge la controversia. Hasta existen videos en Internet que describen cómo debe realizarse el procedimiento y cuáles son sus bondades. Los pacientes tienen que saber que los médicos que lo aplican lo hacen bajo su responsabilidad y sabiendo que no hay evidencia que lo respalde. En estética, no hay nada publicado científicamente. Así que no se sabe con qué evidencia se manejan quienes lo ofrecen. La AAHI apunta a lograr que el tratamiento esté supervisado por un médico hemoterapeuta y que la preparación del plasma sea en un ambiente estéril para evitar la contaminación de la sangre y provocar infecciones. La manipulación de sangre entraña riesgos y requiere cuidados; muchos centros de tratamientos estéticos son improvisados y no tienen controles.

Es un procedimiento que no lo puede hacer una cosmetóloga o un técnico sin título profesional de la medicina. El PRP se empezó a usar en la cicatrización de heridas y los resultados de los experimentos se extrapolaron al envejecimiento cutáneo.

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