Home » Viajes » LA BAULE, el centro turístico de moda de Francia

Cuando nos hablan de Francia, lo primero en que pensamos es en su hermosa y romántica y archi reconocida capital, París. Pensamos en la Tour Eiffel, Notre Dame, Champs Elisées … se nos viene a la mente su moda y las últimas tendencias, su arte y cultura, la gastronomía, el diseño, y así un gran número de características que sobresalen en éste país tan «chic».

Todo esto es absolutamente verdadero, pero Francia también cuenta con una ciudad que merece visitarse :La Baule. Ubicada en la Costa Atlántica de Pays de la Loire, a sólo 3 horas de viaje en tren desde París, se trata de uno de los principales destinos turísticos, no sólo para los franceses, sino también para ingleses, españoles y suizos, en su mayoría. Se trata de la playa de arena blanca más larga de Europa, ya que tiene 9 kilómetros de largo, ideal para realizar deportes acuáticos.

Conocida como «La perle de la Côte d’amour», éste exclusivo balneario tiene mucho para recorrer y descubrir. Comenzamos por lo esencial, ni bien nos despertamos, se aconseja salir corriendo a la tradicional «Le Grenier à Pain», la mejor boulangerie o panadería en La Baule (con sucursales en París, Beirut, Tokio, entre otros lugares), así nos tentamos y disfrutamos de sus madeleines, beignets o la famosas croissants. La decoración en madera le otorga mucha armonía y calidez al lugar y la atención es perfecta.

En el interior de estalocalidad, existen diferentes mercados en cada barrio, como en la zona de Palmiers, pero hay uno especialmente aconsejable de visitar, por la interminable variedad de sus productos: «Marché de La Baule». Está muy cerca de la avenida principal General de Gaulle, los puestos son impecables y está todo muy bien exhibido. Aquí encontramos una excelente selección de pescados, frutas y verduras frescas para adquirir y también se pueden chequear finas hierbas, carnes, dulces y mucho más. Lo más destacado: «Un fromage différent par jour» , que significa un queso diferente por día. Ésta frase tan repetida por los franceses se refiere a que hay 365 variedad de quesos de todo tipo de textura, color y tamaño en toda Francia y en éste mercado es fácil de corroborar. No sólo aprendemos y conocemos sobre la diversidad de productos típicos, sino que además salimos bien satisfechos por todo lo rico que te brindan para degustar.

Como todo destino de veraneo, La Baule también tiene su centro de encuentro y diversión y en éste caso es la emblemática Av. De Gaulle. Allí se concentran todo tipo de tiendas, bares y restaurantes y también la plaza principal, frente a la capilla, donde se realizan shows en vivo o recitales con los mejores djs. El after beach: Después de todo un día de playa, sentís que te mereces algo fresco pero a la vez rico, por eso, la caravana de turistas se dirige a «La Fraiseraie», la boutique por excelencia del helado. Otros, prefieren comer directamente en «La Villa», uno de los restaurantes más lindos.

Dos ciudades pintorescas para visitar son Le Croisic y Guérande. La propuesta empieza por el paseo marítimo, bordeando la Bahía, hasta llegar al Yatch Club, que está rodeado de mansiones y hoteles de lujo para conocer como L’Hermitage, un cinco estrellas con la construcción típica de costa del siglo XIX, Le Castel Marie Louise, una mansión de la Belle Époque sumergida en románticos jardines o el Hotel Royal Thalasso, en donde se sitúa el primer casino de La Baule y cuenta con galerías de arte y diseño.

Le Croisic es una hermosa ciudad a sólo 20 minutos de La Baule, ideal para deambular y contemplar sus casitas antiguas o llegar al puerto para tomar algo. Sus playas se convirtieron en un hot spot para los visitantes, gracias a la denominada «costa salvaje», repleta de rocas y vegetación.

Guérande: La mayoría de los castillos en Francia están justamente en la región de Loira, edificados durante el renacimiento. Cuando se arriba a Guérande es sentir que estamos viajando en el tiempo a través de una mágica ciudad medieval, rodeada de gruesas murrallas que alojan no sólo sus características y bien conservadas edificaciones, sino que también se añaden comercios y restaurantes muy simpáticos.

Además de ser conocida como la ciudad amurrallada, también lo es por sus salinas, ya que se extrae la mejor sal del mundo, de una excepcional calidad y pureza que data de hace más de 2700 años de tradición.

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