Home » Belleza capilar, cortes y peinados » Hábitos y trucos para cuidar el cabello

Todas tenemos algún que otro problema o inconveniente con nuestro cabello y muchas son las veces en las que no logramos tenerlo y mantenerlo en las condiciones que deseamos. Existen algunos consejos, claves, hábitos y trucos para poder dar una solución a cada necesidad.

Los principales inconvenientes que tenemos son:

Casi no crece

A veces, muchas mujeres sienten que se cortan el cabello y que, luego de un año éste no ha crecido casi nada. El problema no es que el cabello no crezca, sino que las puntas se abren en dos o tres hilachas y se cortajean. Una opción para hacer en casa consiste en agregarle al shampoo dos pastillas anticonceptivas bien molidas. también, podés sumarle al jugo del desayuno un sobre de gelatina sin sabor, que le aporta al cuerpo vitamina A y ayuda al crecimiento tanto del cabello como de las uñas.

El objetivo es cortajear lo menos posible, asique no hay que abusar con los accesorios como las gomitas, horquillas y vinchas, que generan fricción y dañan el cabello con metales y elásticos. Hay que encarar el tema de desenredarlo con suma paciencia y realizarlo desde las puntas hacia arriba con un cepillo de cerdas antes de ducharse, y con peine de dientes gruesos una vez que aplicamos el acondicionador, mientras nos bañamos.

En la peluquería conviene pedir turno cada 2 o 3 meses y cortarse las puntas. Lo mejor es hacerlo cuando la luna esté en cuarto creciente, que es cuando más se acelera el crecimiento.

Maldito Frizz

¿A quien no le sucedió tener el cabello inflado e incontrolable los días de humedad? La crema para peinar es una gran aliada contra el frizz. Hay que aplicarla en todo el cabello antes de utilizar el secador y después rociar con fijador la coronilla. Si aún así los pelitos no se aplacan, probar con un poco de planchita en las capas superiores. También, hay que secar el cabello con una toalla sin frotar para que absorba el exceso de agua. Si tenemos ondas, no tocarlo hasta que esté seco, así el rulo se arma y no se eriza. Recién al estar seco se puede dar volúmen con la yema de los dedos, abriéndolos de a poco. Hay que peinarse lejos de cualquier ambiente húmedo (no en el baño mismo) y tratar de no cepillarse en seco.

En la peluquería, la variedad de tratamientos es súper amplia. En un extremo está el alisado permanente que, además de planchar el cabello, es un efectivo antifrizz. Si no nos gusta el cabello tan lacio, podemos alisarnos sólo la mitad de la cabeza, la cúspide o el flequillo. Como opciones más suaves, tenemos el shock de keratina, que aporta hidratación profunda, y la cauterización molecular, que sella la fibra capilar. en cuanto al corte, hay que escaparle a los desmechados y reemplazarlos por aquellos cortes que dejan el pelo entero y con peso.

trucos para cuidar el cabello

Canas

Si tenemos pocas canas podemos camuflarlas con un jopo a contrapelo o con una raya hacia un costado. también existen crayones en forma de lápiz labial que, al humedecerlos, pintan las canas hasta el siguiente lavado. Son de venta libre y se consiguen en cualquier perfumería. No conviene teñirse toda la cabeza si se pueden colorear esas pocas canas y lograr un efecto de iluminación o simplemente cubrirlas con nuestro color de base natural. Hay que evitar las tinturas permanentes porque dañan y esclavizan. Las que no contienen amoníaco como el henna o las de “tono sobre tono” duran menos pero dejan el cabello con brillo y con efecto baño de crema.

Aunque parezca la solución más simple y práctica, no conviene arrancarse las canas. No hay que hacerlo porque “saldrán 7 más” sino porque el resultado termina siendo peor: pelos blancos cortos y duros y parados como antenas. Es mejor dejarlas crecer, porque cuanto más largas, más fácil será mezclarlas y disimularlas con el resto de la melena.

Pelo graso

Puede suceder que, aún lavándonos el cabello todos los días, al pasar las horas se nos vuelve pegajoso y con aspecto sucio. Para estos casos, hay que usar un shampoo neutro, que no sea altamente nutritivo y que sea específico para cuero cabelludo graso y puntas secas. Aplicar poca cantidad de acondicionador, siempre desde el medio o sólo en las puntas, nunca desde las raíces. Se puede finalizar el proceso enjuagándolo con vinagre para equilibrar el ph. El talco también sirve porque absorbe la grasa : esparcirlo sobre la raíz con un peine para evitar que queden manchas blancas.

A pesar de la creencia popular, lavarse el cabello diariamente no agrava el problema si se usan los productos indicados. Hay que tener cuidado con la temperatura del agua porque el calor estimula la producción de grasa en la s glándulas sebáceas. También hay que ser cuidadosas con el secador : luego de aplicar una crema o sérum protector, utilizarlo con aire tibio a 20 cms de las raíces. Por último, no olvidarse de lavar los peines.

En las peluquerías conviene elegir cortes en capas que aporten movimiento y mantengan el cabello alejado del rostro. Lo mejor es no llevar flequillo.

Contra la caída

Además de usar shampoo y acondicionador nutritivos, los masajes capilares son muy efectivos para poder estimular el crecimiento. Antes y durante el baño, diez minutos como mínimo, realizar masajes con las yemas de los dedos de ambas manos sobre el cuero cabelludo, haciendo movimientos circulares. Llevar una dieta sana y equilibrada es clave. Hay determinadas vitaminas que no pueden faltar: cereales, huevo, hígado, naranja, palta, remolacha, bróccoli (ácido fólico), carne y frutos secos (vitamina B), lentejas y mejillones (hierro) y legumbres (sicilio).

En la peluquería hay que reforzar la rutina diaria con tratamientos más intensivos. Las ampollas control caída favorecen la irrigación y fortifican el cabello. Al momento de cortarlo, pedir que que lo hagan en sutiles capas, que dan sensación de volumen.

Falta de brillo

Cuando lo notamos apagado, opaco y sin vitalidad hay que añadir unas gotitas de limón al shampoo y realizar el último enjuague con agua fría para que se cierren bien las cutículas. Es importante usar aceites y sérums para potenciar el brillo del cabello y aplicarlos en forma correcta: poner unas gotas en la palma de la mano, frotarlas para calentarlo y extenderlo en el cabello ligeramente húmedo, empezando siempre por las puntas. Si peinamos con secador, usar el producto también una vez que terminamos.

Hay que usar pero no abusar del cepillado. La importancia está en la calidad: no es necesario hacerlo 100 veces de manera muy intensa porque así dañamos la estructura capilar. Lo ideal es pasar un cepillo de madera con cerdas naturales suavemente antes de lavarnos el pelo y antes de acostarnos para revitalizar la circulación del cuero cabelludo.

En la peluquería, pedir que nos hagan un baño de luz y así obtendremos luminosidad sin necesidad de decolorar el cabello.

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