Home » Bienestar » ¿En qué consiste la tendencia mysticore?

Quemar hierbas, usar cristales, tirarse el tarot y armar rituales hoy es parte de una tendencia muy femenina y que está de moda. Es así como la nueva tendencia para renovar nuestras energías tiene hasta su nombre : MYSTICORE o magia rosa.

En esencia, la magia es la práctica del paganismo: una colección de creencias eclécticas con una historia difusa, que se remonta a la Europa medieval, pero que tiene sus raíces, por supuesto, mucho antes. La brujería responde a las características de los cultos llamado “ctónicos”, cuyo significado viene del inframundo, de lo profundo y subterráneo. Las divinidades y los rituales ctónicos se relacionan con la constante regeneración de la vida que puede apreciarse tan claramente en los procesos de la agricultura, en los ciclos de la Luna y en el cambio de las estaciones del año. En este tipo de cultos, se considera que todo lo que existe en el mundo tiene un alma propia con un poder particular que debe ser respetado. Contrario a lo que pasa en las estructuras religiosas actuales, repletas de rangos y superioridades, desde esta cosmovisión, hombres y mujeres se consideran pares. Por esta razón, no se exige de la mujer sumisión ni se la hace sentir avergonzada de sus funciones biológicas naturales.

Las mujeres que se adhieren y practican mysticore suelen ser feministas y mezclan símbolos ancestrales con objetos sentimentales para reinterpretar tradiciones lejanas. Difunden, desde sus cuentas de Instagram y blogs, sus experiencias personales con hierbas, cuarzos y el tarot. Los cazadores de tendencias las señalan como representantes de una “moda” a la que dieron por llamar mysticore (sí, como un derivado del normcore) o wicca chic -la wicca es una religión neopagana vinculada con las brujas. Sin embargo, no todos ven en ellas algo pasajero. Aunque la estetización de la magia es evidente, algunos analistas aseguran que hay algo mucho más profundo y transformador en este regreso de las “brujas”.

Hasta hace muy poco, los ritos mágicos caseros (colocar vasos de agua debajo de la cama, realizarse baños de inmersión con romero o la quema de yuyos para limpiar ambientes) para transformar energías, solían ser más bien parte de un folclore familiar, generalmente, reservado para mujeres. No sabíamos de dónde provenían ni por qué; solían coincidir (como en el caso de la fórmula para curar el mal de ojo), con los que hacían las abuelas o madres en otras casas. Esta magia pertenecía a la esfera privada, se pasaba de boca en boca o se pagaba por ella en las santerías del barrio o lugares que la mayoría prefería guardar en secreto.Aunque la web cambió las reglas de este juego, no fue sino hasta hace muy poco tiempo que las ciencias herméticas volvieron a convertirse en una suerte de furor entre las mujeres. Los rituales, amuletos y secretos saltaron de la intimidad a las cuentas de Instagram y, muchas tiendas (reales y virtuales) comenzaron a brindar ese tipo de consejos. Esta tendencia justo coincidió con el reaparecer del feminismo en todo el mundo.En un momento en que las mujeres cuestionan profundamente los roles que les fueron asignados en el mundo, la “moda” de la magia, la brujería o los rituales caseros bien podría aparecer como respuesta a la disconformidad que estarían sintiendo, consciente o inconscientemente, frente a las religiones dominantes actuales, que no sólo no permiten su participación igualitaria, sino que además, consideran a la fuerza femenina como una verdadera amenaza. En la actualidad, la disponibilidad de información es tan grande como nuestra curiosidad, muchas mujeres descrubren y comparten otras interpretaciones posibles de las mismas historias que les fueron relatadas durante siglos. Así se supo que las brujas no eran malas, ni locas, ni monstruos, sino que eran parteras, cocineras, médicas y estudiosas de la naturaleza. Gracias a esta nueva percepción, la pregunta sobre qué hubiera sido del mundo si el modelo social masculino no las hubiera considerado una amenaza se instaló fuertemente en los ámbitos femeninos durante los últimos tiempos.

La bruja (ahora representada como la mujer desobediente que se atreve a mirar y experimentar el mundo por sí misma) adquirió otra connotación, mucho más amigable y, sobre todo, más real. No solo es difícil no identificarse con ella, sino que es hasta lógico enorgullecerse de cualquier cosa que nos relacione. En este contexto, la búsqueda de empoderamiento espiritual está activada. A simple vista, la reinvención actual de lo sagrado puede parecer un juego, un mash-up o una performance de pop art, pero tendría sus raíces en una crisis que, si nos permitimos mirar de frente, puede ser más poderosa, socialmente hablando, que cualquier hechizo. ¿Qué nos pasa a las mujeres con el concepto de religión que nos fue enseñado? ¿Por qué no nos alcanza? ¿Qué espacio sentimos que ocupamos en los lugares sagrados reconocidos socialmente? ¿Nuestras creencias nos permiten amarnos o nos llevan a combatir nuestra naturaleza? Hoy, cuando se habla del “retorno de las brujas”, no solo se habla de inciensos y mantras, de tiendas y cursos de tarot. Se habla de la posibilidad de creer en una fuerza que nos protege, que nos valora y que nos acepta tal como somos. Esa fuerza que buscamos a través de las velas y hechizos es la misma que deseamos en nuestros sistemas jurídicos, en nuestros hogares y en nuestras instituciones. Tal vez el mysticore haya llegado para recordarnos que las brujas la buscaron primero.

Espacios y lugares MYSTICORE

  • Wicca Botanicals (hierbas, flores y sales para sahumar y bañarse). El estudio en el que las chicas de Wicca arman sus fórmulas mágicas remite al bosque: en todos los rincones hay florcitas secas, yuyos y piedras. El espacio es un departamento de aspecto nórdico. Las dueñas y “brujas” del lugar prueban fórmulas y arman paquetes con las combinaciones botánicas que extrajeron de tradiciones familiares, libros conseguidos durante viajes y pruebas personales. Website: www.wiccabotanics.com
  • Sahumar (sahumerios artesanales y ecológicos). La dueña fabrica inciensos artesanales y ecológicos. Su interés nació de la necesidad de conectarse con la belleza desde sus posibilidades curativas. Website: www.sahumar.com
SHARE WITH FRIENDS: