Home » Bienestar » El insomnio crónico está asociado a déficits cognitivos significativos

Las alteraciones cognitivas y emocionales asociadas al insomnio crónico son poco conocidas.

Cuando la dificultad para iniciar o mantener el sueño dura tres meses o más –aunque las condiciones ambientales sean favorables para dormir–, la persona padece insomnio crónico. Los pacientes con este trastorno presentan alteraciones cognitivas leves, principalmente, en tareas de atención complejas, en el proceso de consolidación de la memoria durante el sueño y en algunos aspectos de las funciones ejecutivas.

La mayoría de los modelos etiológicos incluye factores que predisponen al insomnio, que lo precipitan y que lo mantienen. Los factores predisponentes pueden ser de tipo biológico o psicosocial. Un factor predisponente que desempeña un importante papel es la vulnerabilidad al insomnio, que se relaciona con un modo no adaptativo de afrontar el estrés (centrado en la emoción en vez de en el problema) y la internalización de las emociones negativas, lo cual favorece un estado de hiperactivación fisiológica, cognitiva y emocional que altera el sueño y puede desembocar en insomnio.

Esta vulnerabilidad es en gran parte hereditaria.

Se estima que en un 21-57% de los casos el insomnio es hereditario, en particular, en el modo de afrontar el estrés. Si las emociones se interiorizan y no se expresan adecuadamente, aumenta el riesgo de sufrirlo.Las personas con tendencia a interiorizar las emociones, perfeccionistas y que presentan un aumento de activación psicofisiológica en situaciones estresantes son más propensas a sufrir insomnio.Es un síntoma de una condición caracterizada por dificultad para conciliar el sueño y permanecer dormido y/o por la falta de sueño no reparador tanto que la falta de sueño comienza a afectar a su capacidad para funcionar durante las horas de vigilia.

El insomnio crónico está determinado por la duración de los síntomas en lugar de por un cierto número de horas de sueño se obtiene una noche porque cada persona varía en sus necesidades individuales de sueño. Un sueño no reparador significa que generalmente se sienten como si no tuviera una buena noche de sueño y despierta la sensación de cansancio.

Las mujeres tienen un mayor riesgo de insomnio crónico se debe a la gran cantidad de hormonas que recibe durante su vida. Las mujeres tienen cambios hormonales que comienzan muy temprano en su vida. La afluencia de hormonas comienza con el ciclo premenstrual antes de la aparición del ciclo menstrual. Las mujeres, en edad de procrear también tienen cambios hormonales que afectan a su sueño.

Numerosos estudios han abordado la relación entre la depresión y el insomnio, analizando si la ansiedad y la depresión son causa o consecuencia de este trastorno. El insomnio puede ser tanto causa como consecuencia de la depresión.

Los insomnes con duración objetiva del sueño menor de seis horas presentan déficits cognitivos significativos. Éstos se manifiestan en tareas que requieren gran cantidad de recursos cognitivos, tareas de atención complejas, cambio de foco de atención, proceso de consolidación de la memoria durante el sueño y memoria operativa. Estos datos sugieren la existencia de una disfunción prefrontal. Se da una alta comorbilidad entre insomnio y ansiedad-depresión. La ansiedad-depresión provocada por la internalización de las emociones predispone al insomnio, y éste, a su vez, intensifica la depresión.

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