Home » Actualidad » El hygge, el movimiento que brinda felicidad a los daneses

 Se dice que Dinamarca es uno de los países más felices del mundo. Así lo sugieren numerosos estudios, como el Reporte Mundial de Felicidad patrocinado por la ONU, que en 2017 postuló a este país como el segundo en el ranking. Probablemente, uno de sus secretos sea el hygge, un movimiento que relaciona la felicidad con los momentos simples de la vida cotidiana.

Dinamarca es famosa por su sistema de bienestar, y está considerada como una de las sociedades más igualitarias del mundo, debido a que la redistribución de los recursos subsana el desnivel entre ricos y pobres. La gratuidad de la educación, la sanidad y las prestaciones de desempleo dan a los daneses una sensación de seguridad económica. Así se explica que, una vez satisfechas las necesidades básicas, queda más margen para profundizar en los elementos sociales, creativos y personales de la vida, y que así sea más fácil que prospere el hygge.

La sociedad danesa posee bienestar por varias razones. Se caracteriza por una alta calidad de vida y su equilibrio con la vida laboral . Según ellos, esta satisfacción nada tiene que ver con la riqueza material. En Dinamarca “las distancias son cortas y esto hace que sea posible combinar la atmósfera de una vida en la ciudad con la relajación de un hermoso país junto al mar.

El HYGGE, un concepto absolutamente danés se basa en buscar la felicidad en las pequeñas cosas de la vida, Forma parte intrínseca del carácter nacional danés, pero su esencia no es danesa, sino universal. Al tratarse de una cuestión tan personal, la manera de practicarlo varía de persona en persona. Así, para alguien puede tratarse de dar un paseo por el parque y para otro, tomarse un café.

El clima es uno de los factores determinantes en el estilo de vida danés. El contraste entre el calor y el frío, así como entre la luz y la oscuridad, hacen que la población se refugie en las casas, y de allí la importancia del famoso “calor de hogar” , tiempos para la reflexión y para una dedicación a estrechar los lazos familiares y también los de amistad.

El hygge es sencillo, barato y se puede aplicar a cualquier aspecto de la vida cotidiana: la luz, la ropa, la comida, la bebida, el hogar, las relaciones sociales y los viajes.

Puntos clave para convertir cada hogar en una “hogar hyggeling”:

  • Tener un hyggekrog: así denomina al lugar de la casa “donde acurrucarse con una manta, un libro y una taza de té”.
  • Una chimenea: según él, ésta es la pieza más “hyggelig” del hogar.
  • Velas: elemento esencial para el hygge.
  • Elementos hechos de madera; por su calidez y vínculo directo con la naturaleza.
  • Naturaleza: “hojas, nueces y ramitas”, pero la lista podría ser casi infinita.
  • Libros: la lectura como símbolo de descanso y relajación, por ende, es fundamental.
  • Porcelana: teteras, jarrones y una taza que se convierta en la “favorita y preferida”.
  • Destacar los elementos que beneficien el aspecto táctil:  es lo mismo“el contacto con algo de acero, vidrio o plástico que con porcelana caliente o madera.
  • Lo vintage: aquí se ponen en juego la nostalgia, el valor sentimental y la historia.
  • Mantas: no se trata sólo de estar abrigado en el duro invierno danés sino de sentirse seguro.

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