Home » Belleza y Salud » Consejos para evitar transpirar en exceso

La transpiración excesiva afecta en cualquier momento y lugar. Puede aparecer con calor o con frío, si estamos en casa o en una reunión, solos o acompañados y, es bastante molesta e incómoda. Cuando transpiramos más de la cuenta, lo primero que sentimos es vergüenza y molestia por esa aureola de agua que se forma en la ropa debajo de las axilas. Sin embargo, existen ciertos consejos útiles para reducir la transpiración.

Entre ellos, podemos mencionar los siguientes:

  • Reducir el estrés: los nervios pueden jugarnos una mala pasada si somos propensos a la transpiración excesiva. Cuando estamos estresados, tenemos una reunión muy importante o si estamos en una situación donde la ansiedad nos supera, es mucho más posible sudar. Por lo tanto, es aconsejable buscar serenarnos, cerrar los ojos, respirar profunda y lentamente y dejar el estrés a un lado. Una excelente receta natural para reducir el estrés y, como consecuencia, la sudoración excesiva es el té de salvia, valeriana y cola de caballo. Ingredientes: 1 taza de agua (250 gramos), 2 hojas de salvia, 1 cucharada de raíz de valeriana (10 gramos), 1 cucharada de cola de caballo (10 gramos). Preparación: colocar agua caliente en un tarro de aluminio. Cuando el agua hierva, añadir las hojas de salvia. Seguido a ello, agregar la valeriana y la cola de caballo. Dejar que se cocine durante 15 minutos. Retirar del fuego y tapar 5 minutos. Filtrar y beber lo más caliente posible. Podemos endulzarlo con stevia o miel.
  • Mantener una correcta higiene: si  solemos tranpirar mucho en las axilas, pies o manos, es importante lavar estas zonas varias veces al día usando jabones neutros sin perfume. Estos evitan la irritación que también puede ocasionar transpiración. Si el área tiene vellos, e smucho más probable que transpiremos. Incluso los hombres pueden cortarlos un poco para reducir el calor y el mal olor.
  • Usar un buen antitranspirante: existen decenas de productos en el mercado que pueden ayudarnos. La diferencia entre antitranspirante y desodorante es que como su nombre lo indica el primero reduce o evita la sudoración excesiva. Lo mejor es elegir aquel que no contiene perfume y que a su vez nos garantice mayor protección por varias horas. Aplicarlos al levantarnos por la mañana y después de bañarnos, siempre con la piel bien seca. No solo debemos aplicar un producto en las axilas sino también en otras partes del cuerpo proclives a la transpiración como, por ejemplo, los pies. En este caso, pueden ser eficaces los antitranspirantes en aerosol. Si no queremos usar un desodorante con químicos podemos elegir uno casero bastante eficaz que además previene el mal olor. Ingredientes: 1 limón, 1 cucharada de bicarbonato de sodio (10 gramos). Preparación: exprimir el limón y, en un recipiente, colocar el bicarbonato y echarle de a poco el jugo de limón. Mezclar bien hasta obtener una especie de pasta. Aplicar en las axilas o pies y dejar que actúe 10 minutos y enjuagar con agua tibia o fría. Repetir el proceso al menos 3 veces por semana.
  • Vestirse con prendas adecuadas: muchas veces cometemos el error de usar prendas que aumentan la transpiración. Es aconejable elegir ropa de deporte que este diseñada específicamente para ello. Además, podemos llevar prendas de algodón o de tejidos sueltos como el lino. A su vez, es recomendable vestirse «en capas», utilizando varias prendas una arriba de otra, elegir muy bien los colores y los estampados para que nos ayuden a disimular la transpiración.

  • Ejercitarse: es verdad que la actividad física nos hace sudar más, sin embargo, es una buena técnica para eliminar las toxinas acumuladas. De esta manera, será menos probable el transpirar de la nada y, en cualquier otra situación como, por ejemplo, cuando estamos a punto de ingresar en la oficina de nuestro jefe. Además, acostumbramos a nuestro organismo a liberar líquidos a través de los poros solo ante ciertos hábitos como pueden ser: correr, andar en bicicleta o bailar.
  • Prestarle atención a nuestra dieta: aunque no lo creamos, existe una relación muy estrecha entre los alimentos que consumimos y cuánto transpiramos. Para sudar menos, es mejor limitar la ingesta de azúcares, cafeína, picantes y alcohol. Por el contrario, hay que incrementar el consumo de frutas y verduras frescas que nos permitan la hidratación del cuerpo y también que nos refresquen, sobre todo en verano. No olvidar también tomar , diariamente, dos litros de agua.
  • Bajar de peso: si bien no es condición necesaria para transpirar excesivamente, en muchos casos las personas que están excedidas de peso suelen transpirar más. Lo cierto es que, cuanto más grasa tengamos en el cuerpo, más difícil le será enfriarse y por lo tanto más agua se excretará por los poros.
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