Home » Actualidad » Cómo tener una sana y linda sonrisa

Una buena sonrisa ilumina, distiende, genera empatía y destraba cualquier situación difícil.

Este gesto tan simple vuelve más bella a una persona aunque sus rasgos no encajen con los parámetros de belleza imperantes. Pero ¿qué pasa cuando tras esa expresión tan magnánima y amistosa se descubren dientes oscuros o desparejos? Quienes tienen algún inconveniente dental, tratan de no mostrar su dentadura. Aunque sea de manera inconsciente sonríen con los labios cerrados, miran al suelo o se tapan la boca con la mano porque se sienten vulnerables.

En estos tiempos la imagen está sobrevaluada, nuestra autoestima está condicionada por la mirada del otro y por eso es lógico que los problemas dentales estéticos nos afecten bastante. Si los dientes están manchados, oscuros, desparejos o torcidos, hay mejores soluciones que ocultarlos.

En primer lugar, es imprescindible mantener éstos hábitos.

  • Cepillarse los dientes después de cada comida (mínimo dos veces al día).
  • Usar cepillos de cerdas suaves y no frotarse de forma desmesurada ya que así se desgasta el esmalte.
  • Utlizar hilo dental
  • Consumir alimentos frescos sin aditivos ni conservantes.
  • Evitar las bebidas carbonatadas (gaseosas), infusiones (té café, mate), vino tinto.
  • Todo alimento que deja una mancha tremenda en la ropa también tiñe los dientes.
  • No picotear entre comidas para darle tiempo a la saliva a remineralizar la boca de los productos ácidos.
  • Tomar agua.
  • No fumar
  • Visitar al odontólogo cada 4 a 6 meses.

En estética odontológica existen diferentes métodos para recuperar una sonrisa radiante.

  • El Blanqueamiento

La odontología moderna ha logrado modificar el color de los dientes para que luzcan más atractivos y saludables. El blanqueamiento dental consiste en la aplicación de peróxidos de alta concentración activados por láser. Esta reacción química elimina manchas y tintes de las piezas dentarias para que luzcan más claras y brillantes. El color final dependerá de la estructura del esmalte dental y del tono natural del diente. Como cada boca es un mundo, los métodos están sujetos a la situación de cada persona.

A veces se recomienda hacer un tratamiento combinado: luego del procedimiento en el consultorio, el paciente continúa colocándose un producto por 5 noches en su casa para que el color se estabilice. También existe la opción de hacer el blanqueamiento totalmente ambulatorio y se aplica durante una o dos semanas.

Mientras dura el tratamiento e inclusive 48 horas después, no deben consumirse alimentos y bebidas que puedan pigmentar los dientes como café, té, gaseosas, vino tinto, y frutas y verduras muy coloridas como remolacha o frambuesas.

Desventajas: Entrar en el blanqueamiento puede ser un círculo vicioso. Para limpiar los poros del esmalte se usan sustancias ácidas. Una vez realizado hay que cuidarse mucho. La frecuencia del blanqueamiento depende de diversos factores, como por ejemplo la retracción gingival que se da con la edad.

  • Las Carillas

Están indicadas en casos de manchas severas que no responden al blanqueamiento dental y en casos de dientes rotos o desparejos”. Este método gana cada vez más seguidores, incluso lo realizan quienes no tienen esos problemas pero buscan que sus dientes sean más claros que su tono original. Tienen un aspecto más inalterable. Las carillas no se pigmentan porque son una pequeña lámina de porcelana que se coloca sobre la cara externa del diente y puede durar muchos años si se hacen todos los cuidados higiénicos diarios. Como son insertos protéticos artificiales tienen una zona de unión al diente, y si no se los limpia de forma adecuada pueden filtrarse bacterias.

Desventajas. Para colocar las carillas se requiere realizar un desgaste mínimo pero irreversible de las piezas. En algunos, pocos casos, pueden adherirse sin desgaste. Además, “como son láminas externas que se colocan sobre los dientes, éstos soportan más peso del natural durante la masticación y pueden alterar su función“.

Estos procedimientos son aptos para las personas que posean piezas dentarias propias (no artificiales). No se recomiendan para menores de 14 años ni durante el embarazo o la lactancia.

  • Ortodoncia invisible

Ortodoncia lingual o invisible: Estos brackets van en la cara interna de los dientes, por lo tanto pasan inadvertidos. Además se puede ver cómo se van emparejando las piezas y se evita por completo el riesgo de decoloración de la parte externa de los dientes. Una vez dado de alta, el paciente deberá usar una contención fija o removible de acuerdo con cada caso para evitar que los dientes vuelvan a desplazarse. El aparato de contención es transparente, sin paladar y no genera incomodidad. Desventajas. Son más caros que los brackets convencionales y a algunas personas les lleva un poco más de tiempo recuperar su dicción natural.

Con o sin tratamientos, la higiene bucal es fundamental para mantener los dientes blancos, sanos y fuertes

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