Home » Psicología » Cómo resolver desencuentros en la cama

Muchas veces puede suceder que tu nuestra pareja te llevás casi 10 puntos, se divierten, se entienden, se apoyan, y tienen mucho en común. Sin embargo, al momento de compartir la cama, el asunto ya no marcha tan bien. No tiene sentido ni vale echarle la culpa al otro porque no nos gusta cómo se maneja en la cama o porque una busca que seamos tratadas en forma pasional y agresiva y el otro es suave y dulce  durante el encuentro íntimo. Hay que hacerse cargo de la situación y no ponerse en el lugar de victima.

problemas de pareja en la cama

¿Cuál sería la solución para una pareja que no se lleva bien en la cama? La base para arrancar es algo simple pero a la vez complejo en la práctica : la comunicación. Si bien hay amantes con los que el sexo fluye maravillosamente, hay otros con los que no. En este último caso, deberás evaluar si verdaderamente te gusta y le ves potencial a la pareja como para hacer el esfuerzo de sentarte a tener una conversación, que será difícil, y en la que ambos se comprometan a un cambio. Hacéte a la idea de que ningún hombre cumple con la extensa lista de requisitos que las mujeres solemos tener. Por lo tanto, si existe una linda relación, pero el sexo deja bastante que desear, vale la pena intentarlo. Nadie tiene la obligación de saber de antemano lo que a una le gusta en la cama.

Cuando estás en una relación y algo no funciona, lo peor que se puede hacer es permanecer callada, no hablarlo, sobre todo cuando se trata de algún problema de índole sexual. Sin diálogo, el conflicto se profundizará, afectará otras áreas de la relación que estaban bien y la distancia comenzará a crecer entre ustedes. En cambio, si decidís comunicar lo que te está sucediendo, lo primero que se experimenta es un alivio importante y luego, se abrirá la posibilidad de generar un cambio. El saldo esperable, luego de la conversación profunda y sincera, es que ambos se encaminen a solucionar el problema, pero deben contemplar todos los escenarios. Esto quiere decir que también es probable que la conversación pueda terminar en ruptura. Es imposible determinar cómo va a reaccionar el otro ante sus respuestas o reclamos (si hasta a nosotras nos cuesta saberlo…) . Pero, lo que sí es seguro que, aquello que no se dice, aleja. Por ende, ¿qué sentido tiene seguir juntos cuando existe un abismo entre ustedes? Si se conversa, y existe una buena recepción, se profundizará la intimidad emocional y se sentirán más unidos y fuertes.

Otra forma de transmitir los deseos y necesidades a la pareja es hacerlo de forma no verbal. A través de gestos, mostrando con tus acciones lo que querés que sea recíproco, dando feedback positivo cuando te gusta lo que te está haciendo o quedándote en silencio cuando no se te movió ni un pelo. A su vez, podés comunicarte físicamente. Es muy simple; sólo tenés que dirigir a tu pareja hacia esas partes que deseas que sean estimuladas. Sin embargo, aunque la comunicación no verbal es mucho más fácil, es mucho menos efectiva que la verbal, ya que no puedes ser bien específica en lo que estás comunicando. Además, como se da durante el encuentro sexual, en el calor del asunto, es probable que tus deseos no queden tan grabados en la memoria de tu pareja.

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Por eso mismo, aquí van varios tips para animarse a hablar de sexo con la pareja:

• Intentá familiarizarte con ciertas palabras para tener el valor de decirlas en voz alta. Hacer un listado de las palabras relacionadas con la sexualidad, que incluya desde las más correctas a las más vulgares. Luego, cuando estés a solas, repetirlas en voz alta una y otra vez hasta que dejen de incomodarte. Así será mucho más fácil armar aquello que quieres decir de forma discreta y específica.

• Encontrar el lugar y el momento adecuado para hablar con tu pareja porque la conversación será incómoda. Evitar las situaciones de vulnerabilidad como cuando están desnudos en la cama. Privilegiar la privacidad y procurar que no hayan interrupciones.

• Debés tener muy claro lo que querés comunicar. Si no lo tenés, dejarle saber que querés tener la oportunidad de discutir cierto tema o situación, pero que aún no tenés claridad absoluta al respecto.

• Hablar sobre tus experiencias y preferencias. Hacer sugerencias y nunca caer en acusaciones. Con frases como “A mí me gusta…” o “Quisiera que…” se obtienen mejores resultados que si se dice “No me besas bien” o “No me gusta como me besás”.

• No suponer ni asumir nada. Cuando creas que están llegando a determinadas conclusiones, verificar con la pareja para ver si ambos están en la misma línea.

• Tiene que haber espacio para la negociación. Podés expresar tu punto de vista, pero tu pareja tiene el mismo derecho a dar a conocer el suyo, y es posible que estén de acuerdo, o no. La idea es buscar aquellos puntos en los que coinciden, o en los que pueden llegar a coincidir, sin que ninguno de los dos se someta a nada que no quiera hacer.

• Pueden llegar a ciertas conclusiones como resultado de la conversación, pero eso no significa que serán inalterables por el resto de sus vidas. Los gustos y las preferencias, así como las necesidades, van cambiando. La edad, el nivel de madurez y las nuevas fantasías provocan nuevos intereses y deben estar abiertos a continuas conversaciones.

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Imágenes:

http://www.mujeresdemiedad.com/sexo-como-sincronizarte-con-tu-pareja

http://globovision.com/la-cama-un-lugar-de-encuentro-y-relajacion-para-la-pareja/

http://eldiariodelasalud.com/2015/08/10/los-5-problemas-mas-comunes-en-la-cama/

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