Home » Decoración » Cómo organizar una reforma

Cuando queremos renovar nuestra casa, departamento o simplemente un determinado sector de nuestro hogar, existen ciertas claves que son importantes para tomar en cuenta. En principio, conviene armar un listado de lo que deseamos renovar, saber qué destino se le dará a ese nuevo espacio e imaginarse los muebles que irán ubicados en el sitio a refaccionar.

Si cambiamos revestimientos de baño o cocina, es fundamental que nos aseguremos el estado en que se encuentran las instalaciones de agua y gas. En caso de no encontrarse en óptimas condiciones, éste es el momento de reemplazarlas; tampoco hay que olvidarse de chequear las instalaciones de electricidad. No hay que olvidarse que un buen aislamiento es fundamental para ahorrar en aclimatación. Una buena aislación térmica en los techos y dobles paños vidriados van a evitar las pérdidas de calor durante el invierno y la ganancia del mismo en el verano. Incorporar materiales que agilicen la remodelación: utilizar todos los recursos de obra seca que se pueda. Desde la construcción de muros en cartoné yeso, madera OSB o yeso, el uso de pisos flotantes o el microcemento alisado para pisos y paredes.

REUTILIZÁ: apelar lo más que se pueda a lo que ya tengas, como por ejemplo, puertas, ventanas, pisos, herrería. Si estás sumando metros cuadrados a la construcción que las nuevas aberturas estén “en sintonía” con las existentes.

RECICLÁ: poné en marcha tu ingenio y aprovechá todo aquello que ya no utilices dándole una nueva oportunidad. Por ejemplo, viejos pisos a modo de aplicaciones sobre los nuevos cuando sean de cemento alisado o para integrar un mural en alguna pared del patio; podes reutilizar azulejos para cubrir macetas; las maderas de encofrados para armar un banco exterior, las partes de carpinterías que ya no se usen para confeccionar una mesa, o trasformar el cuarto con un nuevo respaldar.

REDUCÍ: tomá en cuenta que cuando incorporás a la obra nueva materiales que ya tenías, no sólo te va a permitir ahorrar sino también contribuir a bajar el impacto en el medioambiente.

Organizar los trabajos de adentro hacia afuera y de arriba hacia abajo: tratá de que los gremios “no se choquen” para evitar inconvenientes y algún retraso en las tareas. Primero el plomero, el gasista y el electricista; luego el albañil; después el colocador de revestimientos y, por último, el pintor o el colocador de papel y alfombras. Considerá si podés llegar a necesitar algún tipo de permiso de obra o seguir una legislación especial. Pedí más de un presupuesto (lo ideal son tres) para comparar las distintas opciones y elegir la mejor. Investigá los precios y materiales en la web para estar al tanto de los costos. Asegurate de que los gremios que contrates tengan ART para evitar problemas a futuro.

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Es muy importante que contratemos una persona adecuada para dirigir lo que serán las obras de reforma de nuestra vivienda, que se ocupe de diseñar y adecuar las diferentes estancias a nuestros gustos personales y que sea capaz de asesorarnos en la elección de la empresa constructora más adecuada para realizar nuestra reforma.

  • Pedir distintos presupuestos basándonos en una plantilla

Pedir varios presupuestos nos va a permitir poder conocer mejor no sólo el costo de la reforma de nuestra vivienda, sino también a las diferentes empresas que nos están realizando el presupuesto. De nada sirve pedir diferentes presupuestos sino tenemos una base sobre la que puedan trabajar. Para que de verdad esta fase nos sirva de algo, necesitaremos un plano del estado previo, junto con un plano del estado definitivo de cómo queremos que quede nuestra vivienda. Esto lo debe hacer nuestro Arquitecto, además de darnos también unas mediciones de las partidas que tendrán que presupuestar las diferentes empresas. Si no realizamos esta labor, cada empresa va a presupuestar lo que le dé la gana, con lo que lo único que conseguiremos será tener una mayor confusión.

  • Desglosar partidas y precios

El arquitecto preparará  los planos de cómo quedará la reforma definitiva, pero también nos tiene que estimar la medición de todas las partidas que van a aparecer en la obra, definiendo los metros cuadrados de la tabiquería, la pintura, los azulejos, tarima, falsos techos etc., que han de ser presupuestados para realizar nuestra reforma de vivienda. Es indispensable que las empresas que nos vayan a dar el presupuesto para la reforma de nuestra vivienda, nos den todos los precios desglosados por unidad o por metro cuadrado. Para poder calcular el costo de nuestra reforma, necesitamos saber cuánto nos va a salir el coste por metro cuadrado para demoler o construir cada m2 de tabique, cada m2 de falso techo, cada m2 de pintura o alicatado. De esta forma podremos controlar desde el primer momento el importe total del coste de las obras.

Es muy importante también disponer de los planos de las instalaciones, saber dónde ubicar los enchufes, la nueva iluminación de la vivienda, la grifería y los sanitarios que vamos a emplear. Todas estas partidas deben incluirse también en nuestro presupuesto y hemos de solicitar a nuestro Arquitecto que nos realice los planos adecuados y lo configure según nuestra personalidad y nuestras necesidades.

Nunca debemos aceptar presupuestos que vienen con una unidad de electricidad, que incluye tantos enchufes, tantos puntos de luz, etc…

  • Especificar los acabos y terminaciones finales

Lo mejor es que durante la realización del proyecto de reforma de nuestra vivienda, podamos ir acompañados de nuestro Arquitecto a elegir los diferentes materiales y acabados que utilizaremos en la vivienda, de esta forma tendremos un gran control sobre lo que hemos escogido y no sufriremos sorpresas desagradables durante la ejecución de las obras. Si sabemos claramente que materiales queremos, debemos de especificar, marca y modelo para que sean esos los que aparezcan en nuestro presupuesto, con su instalación final y completamente funcionando.

  • Reducir y/o minimizar imprevistos

Algunas ideas para economizar gastos:

Se pueden pintar los muebles de la cocina. Si son de madera, les podés aplicar una pintura sintética (mate); si son de melamina, habrá que darles una lijada previa o aplicarles algún tipo de mordiente para poder pintarlos.

Renová los azulejos con pintura; también podés aplicar una nueva pastina en las juntas. Cambia la grifería, la flor de la ducha, los accesorios y la tapa del inodoro.

La pintura es un material insustituible para renovar las carpinterías que no están en tan buen estado o las paredes.

Fuente /Imágen:

http://decoreforma2000.com/antes-de-reformar-informarse/

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