Home » Actualidad » ¿Cómo identificamos una prenda de buena calidad?

A quién de nosotras no le pasó alguna vez, caer en la tentación de comprar esa prenda que parecía divina, pero que frente al primer lavado no sólo perdió su forma o su color, también se le cayeron varios botones o se deshilacharon las costuras. Lo que parecía ser “la compra del año” (por su precio) se convirtió en la peor inversión de nuestro guardarropas. En este caso, se podría aplicar una de las grandes máximas del mundo de la moda: “Comprá calidad y no cantidad”.

Existen ciertos detalles de confección que podemos tener en cuenta a la hora de adquirir una prenda, desde terminaciones hasta materiales empleados.

¿Cómo hacemos para identificar una prenda de calidad?

Uno no puede saber si una prenda es de calidad a simple vista, pero sí se pueden tener en cuenta ciertos detalles de género, costura y terminación que hablan por sí solos.

Observar la prenda a contraluz.
Cuando estás tratando de desfifrar si esa prenda de seda merece su precio, mírala atentamente con una luz de fondo. Cuanto menos transparente sea, mejor calidad tendrá.

Realizar un test de arrugas y otro de elasticidad
Esto depende claramente del tejido que estés valorando, una prenda de lino se arrugará siempre más fácilmente que un algodón. Pero haz la prueba: cierra el puño sobre una parte de la tela durante 5 segundos y suéltala. El nivel de arrugas te ayudará en tu decisión.
Tira suavemente de la tela en dos direcciones, y suéltala en unos segundos. Si es un buen tejido, mantendrá su forma original. Si a la primera de cambio la tela pierde la forma…. es que no es de buena calidad.

Ante la duda, comprar la colección de hombres.
Si lo que querés es una prenda básica, como una remera de algodón, y tenés miedo que el tejido sea demasiado transparente, buscar en la sección masculina. Posiblemente, encontrés una prenda similar y te asegurarás un tejido más tupido.

Fijarse en los cierres.

Por norma general, las prendas de mayor calidad suelen llevar cierres ocultos o bien rematados, a no ser que el propio cierre sea un elemento estético o de moda. Comprobar que suba y baje, que se deslice con facilidad.

Comprobar las costuras y los dobladillos.

Una prenda de calidad siempre está bien rematada y con forma regular. Y un plus para chicas altas: mirá cuántos centímetros extra te permitiría alargar el dobladillo, lo ideal es que tenga entre 3 y 5 centímetros para que notes la diferencia.

Chequear siempre el etiquetado.
Las fibras naturales como la seda, el algodón o la lana resisten mejor el desgaste del tiempo y los lavados que los materiales sintéticos.

Los ojales y botones.
Se puede deducir la calidad de una prenda por cómo están hechos los ojales y cómo son sus botones. Hay que prestar atención a los remates y también a cómo están cosidos, si es una costura muy débil, sabemos lo que pasará en breve.

Para saber si es cuero de calidad.
El tacto y el olfato son aquí los mejores aliados. Un cuero auténtico y de calidad tenderá a ser más suave, y no es elástico. Además, los componentes sintéticos desprenden un olor fácil de identificar.

El precio siempre es un indicador.
Si bien el costo de una prenda no solo tiene que ver con su calidad (infuyen otros determinantes como el marketing o el posicionamiento de la marca).

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