Home » Psicología » ¿Cómo hago para no ser celosa de mi pareja?

Los celos se configuran en nuestra más tierna infancia. Los bebés demandan constantemente las atenciones de sus padres o sus cuidadores principales. Necesitan cubrir unas necesidades de seguridad, alimentación y afecto por parte de sus progenitores. Este es el motivo por el que los bebés desarrollan un vínculo de apego hacia la persona de la que dependen. La madre o el padre será, por tanto, nuestra primera figura de apego. Después, en el trascurso de nuestra vida, las personas vamos buscando y encontrando sucesivamente otras figuras de apego. Tal vez una profesora del colegio, nuestro mejor amigo o amiga, un amor platónico, un novio o una novia.

Los celos son una reacción emocional que puede experimentar una persona ante el temor (real o imaginario) de perder el afecto de su pareja sentimental. Tener celos es una experiencia por la que prácticamente todas las personas hemos pasado en nuestra vida. Es, por tanto, una emoción normal.

Si sentimos que podemos perder la atención de esa figura a la que estamos apegados, surge en nosotros una fuerte ansiedad. Esta reacción es normal. Lo que ya no es normal es que los celos nos lleven a obsesionarnos con esa persona, a no pensar en otra cosa las 24 horas del día, a intentar obligar a la otra persona a que nos quiera, a estallidos de violencia…

Cuando los celos son enfermizos, es porque algunos rasgos psicológicos de nuestra personalidad están motivando esta reacción desproporcionada. Las causas psicológicas de los celos son diversos, aunque en general tiene que ver con una baja autoestima y con nuestros propios miedos: a la soledad, al abandono, etc.

Recomendaciones para poder superar los celos

  • Aceptar el problema:  para superar un problema, lo primero que se necesita es ser consciente de que existe. Si los celos dejan de ser normales porque nos dominan o son infundados, vamos a tener que hacer un trabajo personal de introspección para entender lo que nos está pasando. Tal vez tengamos que recurrir a la ayuda profesional. El lado positivo de este proceso de comprensión del problema es que puede suponer una buena oportunidad para mejorar nuestra relación de pareja. Además, podemos realizar los cambios que sean oportunos para prevenir una futura ruptura sentimental.
  • No entrar en competencia : competir con nuestra pareja es un camino que solo nos puede llevar al resentimiento y al deterioro de la relación. Cuando evitamos las competiciones, somos menos vulnerables a sentir celos. De igual modo, compararse con los demás nos dirige irremisiblemente a la pérdida de autoestima. Porque siempre hay personas que tendrán más status social, más dinero, más belleza física que uno mismo. No tiene ningún sentido entrar a valorar, de forma aislada, determinadas cualidades de los demás. Si nuestra pareja nos ha elegido, es porque atesoramos una serie de cualidades que hacen de nosotros un conjunto atractivo.

  • Confíar: una relación de pareja se fundamenta en la confianza. Vivir con la desconfianza permanente de tu marido o de tu mujer termina por ahogar la relación. Si tratamos de controlar la vida del otro y tratamos de prohibir o limitar sus actividades, solo vamos a conseguir ofenderle. Se trataría, por tanto, de una profecía autocumplida.  Si nuestra pareja nota que fiscalizamos todos sus movimientos, porque tenemos miedo de que nos deje, estamos provocando que termine sucediendo.
  • No jugar con los celos: quien juega con los sentimientos y las emociones puede salir perjudicado con facilidad. La persona que trata de provocar los celos en su pareja persigue, en realidad, sentirse más valorada. Es decir, este juego evidencia una falta de confianza en sí misma. Si la otra persona se da cuenta de que estamos intentando provocar sus celos, puede pagarnos con la misma moneda. Entonces nuestra autoestima puede verse aún más golpeada y nuestros celos desatarse de manera descontrolada.

  • Mejorar nuestra autoestima: sólo quien se ama a sí mismo puede amar a otra persona. Para ello, en primer lugar, es necesario aceptarse uno mismo, con nuestros defectos y virtudes. Tu pareja no te ama porque seas perfecto (nadie lo es), sino por todo lo que configura tu personalidad y que te hace únicoo única. Una baja autoestima es, sobre todo, un problema de percepción de la realidad. Para mejorar la confianza en uno mismo es necesario cambiar el modo en el que uno interpreta su vida. Si uno se focaliza en lo negativo, eso es lo único que verá. Si, por el contrario, sabe valorar lo positivo que hay en su vida, conseguirá más logros, mejorará sus relaciones personales, será más feliz y resultará más atractivo para los demás, incluida su pareja. No hay que olvidar que son nuestros pensamientos los que provocan nuestras emociones.

Poder superar nuestros celos de pareja nos convierte en personas más felices y más libres, porque podremos disfrutar de nuestra relación afectiva sin la ansiedad que caracterizan a los celos.

SHARE WITH FRIENDS: