Home » Belleza y Salud » ¿Cómo elimino las manchas de mi rostro?

Nuestra piel está preparada para adaptarse de forma eficiente al clima. En ella, un grupo de pigmentos (la melanina) son los responsables de esas adaptaciones. Todas lo sabemos y por eso en nuestro necesaire nunca falta el protector solar y los cosméticos que combaten y previenen el daño que producen los rayos solares. Pero un exceso de sol nos puede jugar una mala pasada y darnos un aspecto con el que probablemente no estemos cómodas.

Los especialistas dicen que a quienes nos preocupa el envejecimiento cutáneo, lo primero que se debe tener en cuenta son las las mancha en el rostro y no las arrugas. Lo que sucede es que la exposición al sol dispara la producción de melanina que, como un sistema de defensa, se dirige hacia las capas más superficiales de la piel para absorber el impacto. Y así, con el paso del tiempo, cuando se produce una sobrecarga de células pigmentadas, a veces se forman manchas marrones de diferentes formas y tamaños. Cuando las manchas son consecuencia del sol, lo más probable es que piel que no se corresponda con la edad de la persona, ya que el exceso de exposición solar produce, no solo manchas, sino también un envejecimiento prematuro de la piel, aparición de arrugas y flacidez.

Las zonas donde aparecen son las que tienen mayor contacto con el sol: el rostro, las manos y el escote. Pero también las áreas donde hubo exceso, como los hombros o la espalda e incluso en las piernas, pueden verse afectadas. Además del sol, cualquier acción directa o indirecta sobre la piel, que la irrite, vuelva sensible o que la estrese, también puede poner en marcha el proceso de pigmentación. Medicaciones, secuelas de infecciones, traumatismos o enfermedades inflamatorias, como por ejemplo el acné, son algunos de los responsables de la aparición de manchas. También la depilación con cera o el rasurado, una alergia, los granitos, los productos exfoliantes caseros agresivos.

Las manchas de nacimiento o debido a nuestra edad, en algunos casos, pueden degenerar en tumores malignos cutáneos o melanomas. ¿Los signos de sospecha? Cambio de tamaño, bordes irregulares, picazón o sangrado. Lo mejor es realizar una consulta con el médico especialista para su valoración y tratamiento. Otras manchas cutáneas que merecen mención aparte son los melasmas, que suelen aparecer en frente, mejillas, labio superior o mentón; son más frecuentes en mujeres, se acentúan con los embarazos o la menopausia y se oscurecen con la exposición solar. Finalmente están los léntigos, esas manchas oscuras que aparecen a partir de los 40 años, generalmente en cara y cuello, y que son un signo de envejecimiento cutáneo, ya sea por la edad y tipo de piel o por la excesiva exposición al sol.

El apio, el perejil o la lima pueden influir en la aparición de manchas. Estos alimentos contienen psoraleno, un componente que en contacto con la piel, si está expuesta al sol, puede provocar la aparición de manchas. No es por la ingesta de estos alimentos, sino por su manipulación que pueden aparecer las manchas. La carencia de calcio y de vitaminas A, B, C y E puede ser la causa directa de la aparición de algunas manchas en la piel.

Es importante incrementar el consumo de alimentos ricos en las vitaminas A, B, C y E para ayudar a prevenir la aparición de manchas, al igual que la ingesta de la zanahoria, el brócoli, la calabaza y espinacas (ricos en vitamina A); el aceite de girasol, las nueces, las semillas, el arroz y el trigo integral (ricos en vitamina E); el tomate, el kiwi, la lechuga, los cítricos, el melón,las  fresas , el repollo (vitamina C) y, tomar té verde (por su alto poder antioxidante).

¿Cómo elimino las manchas de mi rostro?

La técnicamente llamada hiperpigmentación no es otra cosa que un aumento de la melanina, un pigmento producido por los melanocitos que es responsable del color de los ojos, de la piel y del pelo. Y aunque casi todas las personas tienen concentraciones similares de melanocitos en la piel, existen variaciones, en especial entre las personas que abusan de la exposición al sol, principal causa de la aparición de manchas.

Las manchas son una particularidad estética que muchas veces las mujeres nos esforzamos en combatir, y si bien está buenísimo elegir amigarse con ellas, también suma tener la opción de disimularlas un poco si es que así lo preferimos.

Aclarar el aspecto de las manchas lleva tiempo porque, en lineas generales, la mancha reaparece, aún habiendo sido tratada. Por eso es tan importante prevenir con un protector solar adecuado anti UVA/UVB. Además hay diferentes principios activos blanqueadores que podés usar en casa, siempre según indicación médica.

Algunos de los más usados son: la Vitamina C, que es despigmentante, aclarante, y antioxidante y se puede usar todo el año; y los alfa-hidroxiá-cidos, más conocidos como AHA’s -ácido glicólico, láctico, tartárico y el cítrico extraídos de frutas, vegetales y leche-, que son ideales para eliminar el acné, las arrugas y las manchas. Como tratamientos “caseros”, el limón, aplicado directamente sobre la mancha, la cáscara de tomate o la papa cruda en rodajas son buenos aliados. 

El éxito en su eliminación tiene que ver con muchos factores: el fototipo cutáneo, la profundidad del pigmento, el origen y la respuesta individual. En ese sentido, hay que saber que no existen los éxitos asegurados y que no lo mejor es no crearse falsas expectativas. A su vez, hay que tener en cuenta que si bien el tratamiento puede ser eficaz, las manchas pueden volver si no te cuidás del sol -incluso los días nublados- o de la luz de las pantallas de las computadoras, aplicándote diariamente un factor de protección solar alto. Todos los tratamientos para eliminar manchas, desde los más suaves hasta los más fuertes, tienen que hacerse en el período comprendido entre marzo y octubre, cuando la radiación solar no es tan fuerte.
  1. Las cremas: los principales activos que incluyen las cremas para atenuar las manchas son la hidroquinona, el ácido retinoico, el ácido glicólico y el mandélico. Otros agentes despigmentantes que muchas veces se usan combinados son el ácido kójico, el ácido azelaico, el ácido ascórbico (vitamina C) y el ácido fítico.
  2. Los peelings: la palabra significa descamación o exfoliación y puede hacerse con sustancias químicas (como TCA y ácido mandélico, glicólico y retinóico, entre otros) o bien con sustancias físicas. La periodicidad depende siempre del tratamiento, del daño de la piel y del ácido a utilizar.
  3. El láser fraccionado de CO2: según la profundidad con que se aplique, produce distintos efectos en la piel. Se usa en cara, cuello, manos y escote, reemplazando a la dermoabrasión quirúrgica. Es una tecnología que elimina las capas superficiales de la piel y remueve las zonas afectadas; no sólo de las manchas sino también de las arrugas finas y de las lesiones del acné. Deja la piel más suave desde la primera sesión, al mismo tiempo que mejora el tono, el color y la elasticidad. Se pueden realizar hasta tres sesiones, con un intervalo de 3 meses si se lo utiliza de forma intensa.
  4. El fraxel: es un láser de Thulium que remodela el colágeno de la parte superior de la dermis, corrige las manchas y las arrugas finas y mejora la textura de la piel. Los resultados se ven desde la primera sesión, y se aconseja realizar entre 3 y 5 sesiones separadas por un intervalo de 2 a 4 semanas para obtener resultados óptimos. En las personas con un daño solar muy severo se pueden hacer sesiones adicionales. No es tan fuerte como el CO2.
  5. La microdermoabrasión con punta de diamante:  consiste en una exfoliación controlada, producida por microcristales de óxido de aluminio (arena sílica) que remueve las células y promueve su renovación, mejorando la elasticidad y el tono y dejando la piel suave. Por lo general se aplica en la cara, el cuello y el escote, y si bien no elimina manchas importantes -porque es bastante superficial- es un buen punto de partida, siempre y cuando se combine con otros productos y tratamientos que actúan en profundidad.
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