Home » Bienestar » ¿Cómo combatir el miedo a lo desconocido?

Hemos sido testigos y víctimas de cómo el miedo provoca atentados, guerras, actos de intolerancia, discriminación, matanzas, acosos, violencia. Hemos vivido la arrasante reacción del miedo: inmediata, torpe, autodestructiva. Hemos abrazado , padecido y sufrido al miedo como un único modo de vida, olvidando que es tan sólo una alternativa de supervivencia.

Por un lado, el miedo es ese aliado y enemigo a la vez, el que nos ha hecho sobrevivir y continuar en el tiempo, pero que también, nos limite, inhibe y paraliza.

En los tiempos actuales, el miedo navega entre elementos extremistas, inestabilidad geopolítica y recursos naturales limitados; entre las comparaciones, las inseguridades y la envidia. Entonces, llega la pregunta : ¿ Cómo hacemos para combatirlo? ¿ Cómo superar ese miedo que tiene la capacidad de destruir todo lo bueno que tenemos en este mundo en el cual vivimos y somos parte? La respuesta : con COMPASIÓN. Ésta es el antídoto al miedo, y el karma un método para comprender su efectividad.

El karma no es un destino predeterminado ni la aceptación de la injusticia o inequidad, sino el fenómeno de la naturaleza de la causa y el efecto: El karma significa empoderamiento, y puede ser parte de la solución. El karma nos da un método para combatir miedo, terror, injusticia e inequidad. El karma significa que no estamos definidos por una situación, sino por las decisiones que realizamos.

Es así como se abre la posibilidad de que una persona no sólo elija el coraje y la compasión –en vez del miedo y el odio; sino que también, reduce la expectativa y la pasividad de que los líderes o gobernadores establezcan la paz. Es decir que, una persona, puede construir paz, y es fuerte, es duradera y es genuina, pero requiere acciones, un verdadero sentido de urgencia, coraje y mucho trabajo duro. Porque, la paz significa que cada uno de nosotros tiene una obligación de construir un entendimiento mutuo y una obligación a rechazar el miedo. La paz nos requiere no sólo aceptar, sino celebrar las diferencias entre nosotros. El miedo necesita que rechacemos las diferencias. La paz nos motiva a aprehenderlas.

Actividades cotidianas como el trabajo en equipo pese a las diferencias físicas, sociales, raciales, religiosas, derivadas de la sexualidad (orientación sexual y de género, sexo), son actos de paz y de coraje, porque al rechazar la diversidad se elige el miedo y el odio. Estas diferencias no son las que nos fraccionan. Es la diversidad la que nos fortalece. La diversidad es algo que no debería ser tolerado, sino celebrado. Celebrarla es algo que se puede realizar de inmediato, algo que impacta kármicamente en la construcción de la paz.

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