Home » Belleza y Salud » ¿Cómo aprendo a cuidar la piel de mis pies?

Mantener pies cuidados es fundamental al momento de empezar a usar sandalias. Las altas temperaturas, la exposición al aire libre y el contacto más directo con el suelo son verdaderos peligros para su salud y apariencia. Piel reseca, callosidades y hasta grietas aparecen fácilmente si no se les dedica un poco de tiempo. Sin embargo, nuestros pies requieren de cuidados durane todo el año, aún en invierno.

Pedicuría:  Es importante acudir a un especialista en pedicuría una vez al mes para retirar las durezas de los pies, callos, talones agrietados, eliminar las células muertas y contribuir a que se regeneren. Cortar las uñas de manera correcta también es básico para que no se encarnen, algo muy común y doloroso (usualmente las sesiones rondan los $300 – $400)

Exfoliación: Se puede realizar con cremas y aceites pulidores. En algunos centros se ofrecen baños de parafina más el servicio de pedicuría completo ($550 aprox.)

Reflexología: Esta terapia se basa en ejercer presión mediante digitopuntura en determinados puntos o zonas reflejas del cuerpo que están energéticamente enlazados con los órganos internos, buscando un efecto de bienestar y generando una mejoría en la salud tanto física como mental. Suele acompañarse con exfoliación, hidratación y un masaje profundo y puntual ($660 la sesión, aprox.)

Tratamiento estético: Similar a un tratamiento facial, utiliza tecnologías como la punta de diamante de Malta y la crioterapia, más la aplicación de principios activos mediante fotoporación. También se usan piedras de la costa de Sinaí en combinación con aguas gasificadas para un efecto relajante y rejuvenecedor, debido a que las burbujas oxigenan el pie y favorecen la aceleración de la generación de elastina. La sesión se completa con unos minutos de radiofrecuencia para regenerar el tejido del pie de forma inmediata ($9000 por 4 sesiones en Bioesthetics).

Sequedad y durezas en talones

En verano los talones se llevan la peor parte. Sus bordes pueden aparecer blanquecinos debido a la falta de hidratación y a la acumulación de hiperqueratosis (nombre técnico de las famosas durezas), algo doloroso y antiestético. En casos extremos, los talones agrietados pueden sangrar y provocar dolor al caminar, por lo que es fundamental tratarlos para que no se produzcan infecciones si esas grietas son muy profundas. Solución: usar dos veces por semana una lima o piedra pómez después de ducharse en las zonas rugosas y ásperas de los pies con el objetivo de eliminar las durezas. Aplicar cremas hidratantes por la noche para evitar que su uso durante el día aumente la transpiración. Los productos con un poco de salicílico, urea o manteca de karité mejoran la cicatrización de las grietas al estimular la renovación celular.

Rozaduras y ampollas. Las rozaduras se producen por la fricción de la piel desnuda contra el calzado. Y las ampollas, en vez de lacerar la piel, se levantan acumulando líquido debajo. Solución: cuando se empieza a notar una rozadura hay que actuar inmediatamente para proteger la zona con una curita o similar y si es posible, cambiar de calzado para no dañar más la zona y evitar la formación de ampollas. Pero si ya aparecieron, no es aconsejable pincharlas. Lo importante será extremar la higiene para no propiciar infecciones.

Transpiración excesiva. En los pies existen una gran cantidad de glándulas sudoríparas y en algunas personas que transpiran en exceso, la humedad puede producir grietas interdigitales, irritaciones o también olor desagradable. Solución: existen desodorantes específicos para los pies que, aunque no evitan el exceso de transpiración, atacan el mal olor. Los antitranspirantes, en cambio, reducen la sudoración al tapar en cierto grado los poros controlando así la humedad. Para facilitar la cicatrización de las grietas interdigitales y evitar infecciones, se recomienda un antiséptico. También es importante secarse muy bien entre los dedos luego de la ducha y usar algún producto secante como los polvos de talco antes de calzarse.

Infecciones por hongos. Proliferan con el calor y el clásico pie de atleta (infección por hongos debido a una transpiración extrema y humedad concentrada) amenaza con aparecer en los dedos provocando rojez, sequedad y escamosidad en la piel. Solución: aplicar un antimicótico con constancia hasta la desaparición de los hongos es el mejor tratamiento. También hay opciones con láser, como el Neodinium Yag, que se utiliza contra la onicomicosis de las uñas y actúa de manera específica sobre el hongo que se encuentra bajo la lámina ungueal. Este procedimiento es una opción rápida y sin efectos adversos, además de una alternativa para las personas que no pueden recibir medicación vía oral o que no han respondido a ella de forma satisfactoria. La cantidad de sesiones varía según el caso. Pueden ser necesarias hasta ocho y se aplica con intervalos de entre 15 a 21 días. Los resultados se observan a medida que se renueva la uña ($1240 la sesión).

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