Home » Belleza y Salud » ¿Cómo afecta el calor a las pieles grasas?

En verano se suele intensificar la aparición de granitos y acné. Eso se produce porque el calor hace aumentar la producción de sebo. Además, se transpira más y eso hace que el polvo o la suciedad ambiental se deposite en mayor cantidad en la zona de la cara. Por otra parte, gran cantidad de pantallas solares tienen vehículos que poseen una consistencia bastante untosa que favorece la formación de grasitud.

El calor ocasiona que muchas afecciones, como la piel excesivamente grasa y el acné empeoren. Por eso es importante que durante el período más caluroso el tratamiento sea distinto del resto del año. El molestó acné es una de las patologías más comunes que afecta a casi el 80% de los adolescentes y adultos jóvenes entre los 11 y 30 años. Aunque las estadísticas dan cuenta de que los adultos también lo padecen. Las causas principales del acné son la hipersecreción de sebo, la hiperprolifereración epidérmica, la inflamación y la colonización del Propinobacterium Acné (bacteria). Claro que sobre ellos influyen distintos factores; el estrés, la transición, la adolescencia, los períodos menstruales, el uso de píldoras anticonceptivas, el embarazo y las dietas.

como afecta el calor a las pieles grasas

Algunos estudios establecen cierta relación entre los hábitos alimenticios y el acné, y concluyen que los alimentos que tienen carbohidratos simples conllevan a tener acné debido a la naturaleza glucémica de estas dietas. Un hecho extraño acerca del acné, con respecto a los alimentos, es que las personas que tienen niveles bajos de vitamina A y vitamina E en su sangre, tienen tendencia a adquirir acné y sufren en gran medida este problema, en comparación con las personas que tienen niveles más altos de estas dos vitaminas. Pero se podría decir que en general el acné no es el resultado directo de un tipo determinado de hábitos alimenticios.

  • Elegir los productos más ligeros. La regla podría ser “nunca usar cremas”, ya que son más gasas por tener más concentración de aceite en su formulación (agua en aceite).
  • Seleccionar los productos más adecuados. Elegir los más ligeros, tanto en lociones y cremas hidratantes. Los productos más pesados tienden a bloquear los poros y empeoran así el acné. Pueden aplicarse lociones, leches y geles.
  • Utilizar productos no comedogénicos , estos son los menos propensos a causar puntos negros y espinillas.
  • Limpiar la piel. Aprovechar los momentos en que se está en el domicilio, lejos del sol para quitarse el protector solar, este puede bloquear los poros debido al vehículo pesado que posee.
  • Revisar el uso de medicamentos. Si se está tomando medicamentos para el acné, hablar con el dermatólogo para asegurarse de que no representen riesgo de producir hipersensibilidad al sol. Es probable que el profesional decida incorporar algo diferente durante los meses más calurosos. Algunos de los medicamentos tópicos y orales usados para combatir el acné se asocian con una mayor sensibilidad al sol, en este caso se deberán ajustar a esta estación.
  • Evitar la humedad. Puede empeorar el acné.
  • Utilizar equipamiento adecuado durante las actividades al aire libre. Hablar con el dermatólogo sobre la indumentaria; los efectos de los cascos de bicicleta, entre otros pueden empeorar la afección. Un día caluroso puede resultar conveniente utilizar toallitas con antibióticos medicados. Colocarlos inmediatamente después de concluida la rutina. Esto es útil para disminuir la presencia de bacterias en la piel y el riesgo de brotes de acné.

Existen productos de venta libre que contienen peróxido de benziílo, ácido salicílico, resorcinol y azufre que son efectivos para reducir las pápulas o granos que se hacen visibles en el acné. Lo ideal siempre es concurrir al médico, así este podrá hacer un diagnóstico correcto para comenzar con el tratamiento indicado. Entre estos se encuentran: antibióticos tópicos (aplicados directamente en las áreas afectadas de la piel), retinoides, peróxido de benzoilo y antibióticos orales, entre otros. Estos serán fuertes aliados y podrán sacar de apuros ya que mejoran el área afectada.

Con la limpieza adecuada de la cara que debe realizarse en forma cuidadosa. Limpiarse varias veces al día y lavarse con agua (puede ser agua termal). Existen cremas matificantes que podrían aplicarse si se tienen problemas de granitos en la cara durante el verano ya que actúan como reguladoras del sebo. Además con estos productos desaparecerá el brillo.

Durante el verano se puede producir una deshidratación profunda de la piel. Como se torna más sensible, hay que proporcionarle un cuidado especial. Son válidos todos los tratamientos que estén orientados a evitar la deshidratación la tirantez y la sequedad.

  1. Mantener la hidratación ; usar cremas y mascarillas permite combatir los efectos deshidratantes de esta estación. Las pieles secas o las que presentan signos de envejecimiento son las que más sufren.
  2. Filtro solar ; es muy importante usarlo todos los días, aunque no exista exposición solar.
  3. Las cremas ; deben cumplir la función de “barrera” (evitar la pérdida transdérmica de agua), son muy adecuadas los que contienen siliconas. También los maquillajes siliconados contribuyen a reforzar esta barrera.
  4. No olvidarse de proteger el cuerpo entero ; los labios, las manos, las rodillas y los codos, se resecan mucho.
  5. Desmaquillarse con productos suaves; su aconsejan los que suman hidratación.
  6. Tomar mucha agua ; por lo menos 2 litros.
  7. En cuanto a la limpieza de la piel , se sugieren los limpiadores en Gel o leches suaves en pieles grasas. También en estas pieles se puede utilizar algún jabón con PH neutro, puede ser líquido, en barra o antibacterial dependiendo del grado de oleosidad o acné.

Los ácidos glicólicos AHA (ácidos frutales mandélicos por ejemplo) son los indicados para usar durante el verano. Deben aplicarse en bajas concentraciones durante la noche. De día compensar con una crema humectante que reponga el manto protector hidrolipídico. Siempre deben usarse bajo indicación médica.

Evitar la exposición persistente a los cambios bruscos de temperatura y al sol. Sobre todo las personas que presentan rojeces o rosácea. En estos casos están indicadas las cremas con manzanilla, aloe vera, té verde, avena y hamamelis. Cuidarse del sol como primera medida. Esto significa usar pantalla solar 30 por lo menos, en el cuerpo y 50+ en la zona de escote, cara y manos.

Realizar la rutina de limpieza con los productos adecuados para cada tipo de piel y humectar correctamente para que no pierda la humedad. Tomar mucha agua, 2 litros por lo menos para mantener la hidratación.

Cada persona es diferente, y aunque algunos dicen que el acné empeora durante el calor, otros afirman que el clima soleado ayuda a mejorar la piel. Sin embargo, esto no debería ser utilizado como una excusa para el exceso de sol que puede conducir a otros problemas. Se debe consultar siempre con el médico dermatólogo acerca de las conductas que se deben adoptar. De esta forma se asegurará que el régimen de tratamiento se ajuste a las actividades y estilo de vida que se tiene durante el calor.

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